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MARÍTIMO · Pedro Pablo Hernández, presidente de la Autoridad Portuaria de Cartagena

Pedro Pablo Hernández: “Antes o después, el Gorguel deberá formar parte de la planificación del sistema portuario español”

  • Última actualización
    08 julio 2026 05:20

El Puerto de Cartagena vive un momento de transformación y de oportunidades. El enclave avanza para consolidarse como una plataforma logística, industrial y energética que conecte empresas, genere inversión, impulse innovación y aporte competitividad a todo el territorio. Para analizar los retos a los que se enfrenta la dársena cartagenera, Diario del Puerto entrevista al presidente de la Autoridad Portuaria, Pedro Pablo Hernández.

CARTAGENA. Los puertos han cambiado mucho en las últimas décadas, y podría decirse que Cartagena es un claro ejemplo de esa evolución, lo que le ha permitido convertirse en una de las dársenas más importantes de toda España. Pero el objetivo de la Autoridad Portuaria de Cartagena va mucho más allá de las simples cifras de mercancías y pasajeros. Tal y como afirma el presidente del enclave, Pedro Pablo Hernández, “queremos seguir creando valor al tejido empresarial, mejorar nuestras infraestructuras e implementar mejores servicios de la mano de la innovación y la sostenibilidad que permitan responder a las necesidades de la industria durante las próximas décadas”.

La APC pone rumbo a estos objetivos desde una posición financiera sólida, sin endeudamiento y con capacidad para seguir invirtiendo. Hernández aboga por el entendimiento institucional y la colaboración entre Administraciones, pero también se muestra reivindicativo a la hora de reclamar el desbloqueo de una infraestructura como la Dársena de El Gorguel.

Antes de entrar en proyectos concretos, querríamos conocer cuáles son, a su juicio, los grandes retos que tiene ante sí el Puerto de Cartagena.

El principal es disponer de la capacidad y de las infraestructuras necesarias para acompañar el crecimiento del tejido empresarial de la Región y su hinterland, y eso pasa por hacer realidad la ampliación de Escombreras con Barlomar y, a más largo plazo, la futura dársena de El Gorguel.

Pero también debemos dar respuesta a las necesidades actuales. Un buen ejemplo es la ampliación del Frente 19 en la Dársena de Escombreras, una actuación que responde al incremento del tráfico de graneles líquidos y a la demanda de las empresas portuarias. A ello se suman otros retos igualmente importantes, como reforzar la conectividad ferroviaria con la puesta en marcha de la Estación Intermodal de Escombreras y la Terminal de Algodor, desarrollar la Zona de Actividades Logísticas de Los Camachos, impulsar nuevos racks de tuberías para acompañar la transformación energética del Valle de Escombreras y seguir avanzando en digitalización, innovación y sostenibilidad.

“Una infraestructura de esta dimensión como es la Dársena de El Gorguel debe abordarse desde el consenso, el rigor técnico y el máximo respeto al procedimiento ambiental, como hemos demostrado”

Entiendo que para lograr estos objetivos la Autoridad Portuaria no camina sola.

Todos los proyectos forman parte de una misma estrategia y requieren una estrecha colaboración entre la Autoridad Portuaria, Puertos del Estado, el Gobierno de España, la Comunidad Autónoma, el Ayuntamiento de Cartagena y el conjunto de la comunidad portuaria. Solo desde esa visión compartida podremos seguir generando oportunidades, atraer nuevas inversiones y consolidar al Puerto de Cartagena como uno de los grandes referentes logísticos, industriales y energéticos del Mediterráneo.

“Estamos abordando el proceso de desarrollo de la terminal de Barlomar con el máximo rigor, aportando todos los estudios requeridos y con una documentación ambiental sólida, fruto también de años de trabajo en protección del entorno marino y terrestre”

¿Cómo les afecta la inestabilidad internacional actual?

La incertidumbre internacional forma parte del escenario en el que nos movemos. En los últimos años hemos convivido con crisis sanitarias, conflictos geopolíticos, tensiones comerciales o alteraciones en las principales rutas marítimas, y todo apunta a que ese será el contexto en el que tendremos que seguir trabajando. En ese escenario, nuestra gran fortaleza ha sido nuestra capacidad de adaptación. Somos un puerto flexible, con una comunidad portuaria muy profesional y una base industrial muy sólida, lo que nos permite responder con rapidez a los cambios del mercado y a las necesidades de nuestros clientes.

¿Ha requerido un cambio de estrategia de la Autoridad Portuaria?

No, porque precisamente esa estrategia está diseñada para afrontar entornos cambiantes. Esa flexibilidad nos ha permitido seguir creciendo, captar nuevas oportunidades y mantener la confianza de los operadores incluso en momentos de gran incertidumbre.

“El Gorguel permitirá que España disponga de una infraestructura preparada para competir en igualdad de condiciones en los grandes corredores marítimos del Mediterráneo”

Ha calificado la terminal de Barlomar como uno de los proyectos más importantes para el Puerto de Cartagena. ¿En qué momento se encuentra su desarrollo?

Barlomar no responde solo a una necesidad de ampliar superficie, sino a algo más importante: seguir creciendo al ritmo que demandan nuestros clientes y mantener nuestra posición como uno de los grandes puertos industriales del Mediterráneo. Actualmente avanzamos en la evaluación ambiental estratégica. Es un proyecto de gran complejidad técnica, administrativa y ambiental, y eso explica que los plazos sean más largos de lo que todos desearíamos. Estamos abordando el proceso con el máximo rigor, aportando todos los estudios requeridos y con una documentación ambiental sólida, fruto también de años de trabajo en protección del entorno marino y terrestre.

¿Cuándo podrían comenzar las obras?

Sería prematuro fijar una fecha de inicio, pero sí puedo afirmar que Barlomar marcará un antes y un después en el desarrollo del Puerto de Cartagena y en la capacidad logística e industrial de toda la Región.

También ha puesto encima de la mesa el desarrollo de la Dársena de El Gorguel, una reivindicación histórica que se encuentra en punto muerto. ¿Confía en que se pueda retomar el proyecto?

El Gorguel continúa siendo un proyecto estratégico. No hablamos únicamente de una ampliación portuaria, hablamos de una infraestructura llamada a reforzar la posición logística de España en el Mediterráneo. Somos conscientes de la complejidad del proyecto y su recorrido administrativo. Por eso seguimos trabajando desde el diálogo institucional, manteniendo contactos con los distintos ministerios y explorando todas las vías posibles para que el proyecto pueda avanzar. Una infraestructura de esta dimensión debe abordarse desde el consenso, el rigor técnico y el máximo respeto al procedimiento ambiental, como hemos demostrado.

“Solo desde una visión compartida podremos seguir generando oportunidades, atraer nuevas inversiones y consolidar al Puerto de Cartagena como uno de los grandes referentes logísticos, industriales y energéticos del Mediterráneo”

Sobre todo cuando otros países siguen reforzando sus grandes nodos portuarios.

España no puede renunciar a proyectos que aumenten su capacidad para competir en las grandes rutas marítimas internacionales. Además, hemos demostrado que crecimiento y sostenibilidad son perfectamente compatibles. De hecho, cuando el proyecto quedó archivado no fue por motivos mediambientales, sino cuestiones administrativas que nos impulsan a seguir defendiendo el proyecto.

El Gorguel supondría un cambio de dimensión para el Puerto de Cartagena, y permitirá que España disponga de una infraestructura preparada para competir en igualdad de condiciones en los grandes corredores marítimos del Mediterráneo. El Gorguel no es solo un proyecto de la Región de Murcia, es una oportunidad para reforzar la competitividad logística de España y una inversión de futuro que antes o después deberá formar parte de la planificación estratégica del sistema portuario español.

“Un Puesto de Control Fronterizo moderno permite facilitar la apertura a nuevos mercados”

El nuevo Puesto de Control Fronterizo del Puerto de Cartagena entrará en funcionamiento “muy pronto”, tal y como adelanta el presidente de la Autoridad Portuaria, Pedro Pablo Hernández. “Es una infraestructura muy esperada porque supone un salto cualitativo en la forma de prestar este servicio”, incide.

El PCF concentrará en un único edificio todos los servicios de inspección y control de mercancías procedentes de terceros países, con instalaciones modernas, mayor capacidad operativa y tecnología adaptada a las nuevas exigencias del comercio internacional. Permitirá triplicar la capacidad de inspección hortofrutícola, al pasar de cuatro a catorce puertas, reducirá los tiempos de espera, mejorará la coordinación entre administraciones y reforzará la seguridad y la trazabilidad de las mercancías.

Pero su importancia va mucho más allá de la propia infraestructura, según Hernández. “Hoy los puertos compiten tanto por la calidad y la agilidad de sus servicios como por sus muelles o su capacidad de atraque. Un Puesto de Control Fronterizo moderno permite reducir costes logísticos, ofrecer mayor fiabilidad a importadores y exportadores y facilitar la apertura hacia nuevos mercados”, incide.

Para un puerto como Cartagena, “con una posición estratégica en el Mediterráneo y una fuerte vinculación con el sector agroalimentario, supone una herramienta clave para seguir ganando competitividad”.

Plan Estratégico 2030: ambicioso y realista

Recientemente, la Autoridad Portuaria de Cartagena presentó su Plan Estratégico hasta 2030, con una inversión total superior a los 320 millones de euros y que definirá hacia dónde dirigirá sus esfuerzos durante los próximos años. Se estructura en cinco grandes ejes. El primero es seguir reforzando la capacidad de crecimiento y diversificar la actividad. El segundo apuesta por consolidar al Puerto de Cartagena como referente en transición energética y sostenibilidad. El tercero sitúa la digitalización y la innovación como herramientas para ofrecer mejores servicios y una gestión más eficiente. El cuarto pone el foco en las personas, impulsando el talento, la colaboración y una gobernanza cada vez más cercana y transparente. Y el quinto persigue reforzar la seguridad y la resiliencia de las infraestructuras. “Es un Plan ambicioso, pero también realista. Y, sobre todo, realizado junto a Puertos del Estado, el Gobierno de España, la Comunidad Autónoma, el Ayuntamiento de Cartagena, las empresas y toda la comunidad portuaria”, afirma el presidente del Puerto, Pedro Pablo Hernández.

“La Terminal de Algodor responde a una necesidad real del mercado”

En los últimos meses, la Autoridad Portuaria de Cartagena ha realizado una importante apuesta por el transporte ferroviario. Una de las actuaciones más importantes que está desarrollando es la Estación Intermodal de Escombreras, que permitirá enlazar directamente el puerto con el centro peninsular y, a medida que avance el Corredor Mediterráneo, con los principales mercados europeos. “Hemos realizado una importante inversión para disponer de una terminal adaptada a los estándares europeos, preparada para operar trenes de hasta 750 metros, y estamos ultimando los últimos trámites para su puesta en servicio”, asegura el presidente del Puerto de Cartagena, Pedro Pablo Hernández.

Para el tejido empresarial de Cartagena “supondrá una alternativa más competitiva y sostenible al transporte por carretera, reduciendo costes logísticos, emisiones y tiempos de operación”. Además, “permitirá captar nuevos tráficos y ofrecer un servicio más eficiente a sectores estratégicos como el energético, el agroalimentario, los graneles o la futura actividad de contenedores”.

Y es que la estrategia ferroviaria de la APC pasa por el centro peninsular, donde el Puerto está trabajando en poner en marcha la Terminal de Algodor. Según Pedro Pablo Hernández, “no se trata únicamente de disponer de un puerto seco en el centro de la Península, sino de acercar el Puerto de Cartagena a nuevos mercados y facilitar que las mercancías lleguen de forma más eficiente a empresas que hoy encuentran mayores dificultades logísticas”.

Las obras avanzan conforme a los plazos previstos para que la infraestructura esté disponible a finales de año. Paralelamente, la APC sigue trabajando en el modelo de gestión y en los procedimientos necesarios para licitar su explotación una vez finalicen las actuaciones. “Lo importante es que existe interés por parte de operadores logísticos porque el proyecto responde a una necesidad real del mercado. Algodor permitirá conectar Cartagena con Madrid y su área de influencia, mejorar la competitividad del transporte ferroviario y reducir significativamente el tráfico pesado por carretera”.