El muelle de Andalucía del Port Tarragona ha despedido la última semana las dos grandes grúas Super Post-Panamax que quedaban en una operativa de alta complejidad realizada durante cuatro semanas.
TARRAGONA. Con este movimiento, Port Tarragona ya tiene vía libre para preparar la llegada de la joint-venture entre PTP y COSCO que debe gestionar este espacio destinado a contenedores y carga general. Entre 25 y 30 personas han trabajado durante más de 30 días en el muelle de Andalucía para llevar a cabo la retirada de las dos grúas Ship-to-Shore (STS), una operativa coordinada por Wagenborg Towage Iberica SLU como contratista principal.
Con un peso aproximado de 1.350 toneladas por grúa, los trabajos se iniciaron el 28 de abril con las tareas de preparación y refuerzo estructural. La fase de carga, ejecutada mediante vehículos modulares autopropulsados (SPMT), se llevó a cabo entre el 18 y el 20 de mayo y la plataforma salió de las instalaciones tarraconenses el pasado sábado 6 de junio a bordo de la barcaza Wagenborg Barge 11, de 122 metros de eslora, remolcada por el buque VB Brent, una vez confirmadas las condiciones meteorológicas de seguridad.
Para garantizar la seguridad de la operativa, el Port de Tarragona aplicó restricciones totales de navegación de 6 horas durante cada maniobra de carga, acompañadas de estrictos protocolos de prevención de riesgos y de protección del medio marino.
Un cambio en el skyline
En el año 2010, tres imponentes grúas Super Post-Panamax transformaron la silueta del Puerto de Tarragona. Las gruas fabricadas por Paceco, con más de 70 metros de altura total y un alcance de hasta 60 metros, representaron un salto cualitativo para la infraestructura portuaria tarraconense y abrieron una nueva etapa con el tráfico de contenedores bajo la operación de DP World. A lo largo de aquellos años, el puerto adquirió una experiencia valiosa en la gestión de este tipo de terminal e identificó las condiciones necesarias para hacer viable un proyecto de esta envergadura en el futuro.
La clausura efectiva de la terminal se produjo durante el verano de 2023, cuando la Autoridad Portuaria recuperó la concesión e inició el proceso para definir el nuevo modelo operativo del Moll d’Andalusia. A lo largo de 2024, la primera de las tres grúas fue desmontada y trasladada. Las otras dos han completado su desmontaje y posterior envío durante los meses de mayo y junio de este año, poniendo el punto final visible a aquella etapa y dejando el espacio preparado para el futuro.
COSCO y PTP toman el relevo
Ahora, la jointventure formada por operadores de los grupos COSCO y PTP se hará cargo de la terminal polivalente y ocupará una superficie mínima de 226.109 m², ampliable hasta los 452.218 m² según el proyecto que se desarrolle. La instalación está pensada para mover mercancías de alto valor, como contenedores, vehículos o cargas especiales, y deberá alcanzar un mínimo de 125.000 TEU anuales a partir de 2031 y el objetivo es atraer actividad logística de calidad y generar puestos de trabajo cualificados.