Un estudio de la Universidad Rovira i Virgili confirma la estrategia de transformación del modelo logístico de Port Tarragona como hoja de ruta para incrementar la competitividad presente y futura del recinto portuario tarraconense.
TARRAGONA. El trabajo, elaborado por la Cátedra para el Fomento de la Innovación Empresarial de la URV, se ha presentado este jueves, 30 de abril, en la Cámara de Tarragona. El informe concluye que el Puerto mantiene su fortaleza gracias a una alta especialización en los tráficos petroquímicos y agroalimentarios y señala la necesidad de diversificar los tráficos y reforzar la conectividad. La transformación del modelo logístico del Puerto da respuesta a estos retos mediante un sistema de espacios intermodales robusto, formado por las terminales ferroviarias de la Boella y Guadalajara-Marchamalo, la futura terminal marítima polivalente del Muelle de Andalucía y la ZAL, que le permitirá atraer más carga general y contenedores, ampliar su zona de influencia hasta el centro peninsular y convertirse en un hub logístico de referencia en Europa. El estudio, además, pone especial énfasis en la necesidad de favorecer la cooperación entre los puertos de Tarragona y Barcelona, como clave para garantizar la fortaleza del sector logístico de Cataluña.
El estudio destaca que Tarragona se mantiene como un puerto de dimensión media-alta, con cerca de 29,5 millones de toneladas movidas en 2025 y una cuota del 5,3% del tráfico estatal. A pesar de su fortaleza, basada precisamente en esta especialización en el movimiento de productos petroquímicos y agroalimentarios, el informe indica la necesidad de diversificar los tráficos, para reducir la dependencia de los tráficos estructurales, y de mejorar su integración en las cadenas logísticas internacionales.
El presidente de Port Tarragona, Santiago J. Castellà, ha estado presente en la presentación de los resultados de este estudio monográfico en la Cámara de Tarragona. Castellà ha asegurado que las conclusiones que ofrece el trabajo confirman la transformación del modelo logístico del Puerto que está impulsando la Autoridad Portuaria. “Estudios como estos evidencian que vamos en la buena dirección”, ha afirmado.
Un sistema intermodal robusto
La estrategia de transformación del modelo logístico de Port Tarragona tiene como objetivo garantizar la competitividad presente y futura de la infraestructura y convertirla en un hub logístico de referencia a nivel europeo. Para ello, en los últimos años, el Puerto ha planificado y ejecutado un sistema de espacios logísticos intermodales robusto, que le permitirá atraer nuevos tráficos vinculados a la carga general y al contenedor, incrementar el tren como medio de transporte para mover las mercancías, ampliar su hinterland y mejorar la conectividad del Puerto hacia el interior peninsular y hacia Europa.
Este sistema intermodal está formado por las terminales ferroviarias de la Boella (dentro del recinto portuario) y de Guadalajara-Marchamalo, la Zona de Actividades Logísticas, y la terminal marítima polivalente del Muelle de Andalucía. La apertura del concurso para encontrar operador para la nueva terminal del Muelle de Andalucía, a la que una joint venture formada por COSCO y PTP opta a operar, significaba la activación de la primera palanca de esta transformación. Asimismo, se prevé que este mismo año también salga a licitación la gestión de la terminal de Guadalajara-Marchamalo.
A esta red de infraestructuras intermodales hay que sumar la conexión del Puerto con el tercer hilo, prevista también para este año, que supondrá un salto cualitativo en la conectividad del enclave. En este sentido, el estudio de la URV destaca “el gran potencial del Puerto para captar cargas del Corredor Mediterráneo y del interior peninsular”, gracias a los nuevos espacios logísticos y a una ubicación estratégica en la intersección de los flujos de mercancías provenientes de la fachada mediterránea, el interior peninsular y el continente europeo.
Alianzas con Barcelona
El trabajo de la URV también concluye que es necesario “reforzar la cooperación” entre los puertos de Barcelona y Tarragona. El estudio indica que “el déficit de cooperación ha contribuido a debilitar la posición del frente portuario catalán” ante otras regiones vecinas y sugiere que los dos puertos deberían articular estrategias compartidas en materia de conectividad, especialización y captación de tráficos para mejorar la eficiencia y reforzar la competitividad del conjunto del sistema portuario catalán. Asimismo, el estudio pone como ejemplo la incorporación de Port Tarragona a los órganos de gobierno de BCL, y más concretamente a su presidencia, como un punto de inflexión en esta línea.