Bilbao refuerza su oferta logística en frío y servicios especializados
La puesta en marcha de Bilbao Reefer Terminal es un paso adicional en la consolidación del Puerto de Bilbao como nodo logístico especializado en mercancías de alto valor añadido, especialmente en el ámbito de la cadena de frío. La nueva infraestructura se integra en la red logística ya existente en el enclave, donde operadores como Progeco han venido desarrollando capacidades específicas para el almacenamiento y manipulación de productos perecederos. La compañía cuenta con más de 105.000 metros cuadrados repartidos entre naves y campas, incluyendo instalaciones para mercancía paletizada y cámaras de temperatura controlada con miles de posiciones disponibles.
En este contexto, la nueva terminal de congelación representa un complemento estratégico a las capacidades ya existentes, permitiendo ampliar la gama de servicios hacia productos que requieren temperaturas negativas, como pescado, marisco o carne congelada. Esta diversificación refuerza la posición del puerto en sectores clave de importación y exportación, especialmente vinculados a la industria alimentaria. El proyecto responde, además, a una tendencia creciente en el sector logístico hacia la especialización y la integración de servicios, donde la disponibilidad de infraestructuras específicas se convierte en un factor determinante para la captación de tráficos. En este sentido, la colaboración entre Altius, como responsable de la comercialización, y Progeco, como operador, refleja un modelo de cooperación orientado a maximizar la eficiencia y la capacidad de atracción de nuevos clientes.
Otro de los elementos destacados es el enfoque en sostenibilidad, en línea con las exigencias actuales del sector. Progeco ha desarrollado en los últimos años un programa integral de reducción de emisiones que incluye el uso de equipos eléctricos, vehículos de bajas emisiones y generación de energía fotovoltaica, cubriendo una parte significativa del consumo energético de sus instalaciones. La terminal se enmarca, además, en una estrategia de crecimiento por fases, lo que permitirá adaptar la capacidad a la evolución de la demanda. La previsión de una segunda fase, ya contemplada en el diseño del proyecto, abre la puerta a una ampliación futura que consolidaría aún más la especialización del puerto en logística refrigerada.
Con esta iniciativa, el Puerto de Bilbao refuerza su posicionamiento como plataforma logística multimodal capaz de ofrecer soluciones integrales, combinando infraestructuras, servicios y colaboración público-privada para responder a las necesidades de un mercado cada vez más exigente y competitivo.