“Barcos del mundo: ¡arranquen motores! ¡Que fluya el petróleo!”. Con estas palabras y de este modo anunciaba el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el acuerdo alcanzado con la República Islámica de Irán para poner fin, por el momento, a las hostilidades entre ambos países. Este especie de alto el fuego con pretensiones -recordemos que ahora se abre un plazo de 60 días para negociar un acuerdo definitivo- tiene una consecuencia muy positiva para el comercio global de productos petrolíferos y de GNL: la reapertura del Estrecho de Ormuz. Es cierto que esta es la enésima vez que el mandatario estadounidense ha anunciado un acuerdo con Irán, puede ser que esta ocasión se traduzca en acciones reales y tangibles. Aunque el anuncio de Trump hablaba de una apertura inmediata, habrá que esperar hasta el viernes -día en que se rubricará en Suiza dicho alto el fuego- para ver la apertura definitiva de Ormuz. Después de tres meses y medio de un conflicto que ha dejado más de 7.000 muertos, y aunque los barcos arranquen sus motores, hay una serie de interrogantes cuya respuesta sólo se conocerá con el transcurrir de los próximos días y semanas.
Hay que decir que, hasta el momento, y aunque oficialmente constaba un doble bloqueo en la zona -por un lado, el levantado por Estados Unidos y, por otro, el llevado a cabo por Irán- ha habido buques que han navegado por esta angosta zona, bien escoltados por la armada de Estados Unidos, bien tras un “acuerdo” con la Guardia Revolucionaria, bien apagando su transpondedor y cruzando los dedos. El primer interrogante, por tanto, es saber si a partir de ahora los buques podrán navegar con total libertad y sin temor a sufrir ataques o represalias.
El acuerdo establece el cese de los ataques de Israel al Líbano. Este término es, cuanto menos, curioso, ya que en un conflicto donde hay tres países inmersos en las hostilidades sólo dos se han sentado a negociar. Netanyahu ha advertido que no es que no vaya a detener su acción militar, sino que pretende aumentarla. De continuar esos ataques, ¿provocaría que Irán abandonase la negociación, se rompiera el acuerdo de alto el fuego y volviera a bloquearse el Estrecho de Ormuz?