Bonica y Bonico fueron los protagonistas de Intralogistics VLC 2026. Estos dos robots de código abierto desarrollados por RH Bots se convirtieron en el gran reclamo y atractivo de una feria profesional que, sin ser de grandes dimensiones, ya ha comenzado a hacerse un nombre en el panorama nacional. El hecho de que un certamen como este no ocupe pabellones y pabellones de un recinto ferial permite testar el estado de ánimo de muchos expositores de forma algo más sosegada, y hacerse una idea de cómo transcurre la cita.
Después de intercambiar pareceres con decenas de profesionales, directivos y algún que otro conocido visitante profesional, lo cierto es que hubo opiniones para todos los gustos: están los expositores satisfechos con las condiciones para exponer sus productos y servicios, están otros que no lo están tanto, están aquellos dispuestos a repetir en 2028, están los que se lo piensan, e incluso los hay que han visto la feria muy floja, se arrepienten de haber participado y ya anuncian que no estarán en la tercera edición -aunque estos últimos son los menos.
A pesar de haber celebrado sólo dos ediciones, Intralogistics VLC puede colgarse la medalla de haber cumplido con los objetivos marcados. Ha crecido en expositores y visitantes, ha ganado músculo y ya trabaja en dos novedades que no hacen sino recoger las demandas del sector: por un lado, la necesidad de articular fórmulas para atraer talento, poniendo en contacto a futuros aspirantes con aquellas empresas necesitadas de esos perfiles; por otro, dar un mayor protagonismo a la inmologística, un sector que en los últimos años ha crecido de forma exponencial y que este año no acabó de encontrar el espacio que se merece.
Si hay algo que define a Intralogistics VLC es su Zona Demo, una especie de interior de plataforma logística donde conviven todas y cada una de las propuestas en robótica, automatización y nuevas tecnologías, un escaparate donde se pudo ver este año robots limpiadores, carretillas elevadoras y máquinas envolvedoras automatizadas y sin conductor, robots capaces de moverse de forma coordinada y en perfecta sincronía con los operarios, zonas de distribución de paquetes y mercancías de menor volumen, e incluso algún que otro dron programado para sobrevolar zonas de almacenaje y hacer inventario. No obstante, he de reconocer que aún me cuesta ver qué utilidad podrían tener los modelos de robots humanoides vistos en la feria -como Bonica y Bonico- en entornos logísticos con una alta densidad de flujos de carga. Seguramente será por mi ignorancia en un tema como este.