Permítanme salirme en este penúltimo Punto de Fuga del año de aranceles, guerras comerciales, macroeconomía, geopolítica y consecuencias de las políticas de Donald Trump para irme un poco más a lo local y hacer así una especie de foto fija para saber donde se encuentra uno de los proyectos logísticos más mediáticos de la Comunitat Valenciana.
La ZAL Puerto de Valencia ha vivido un 2025 que ha sido cualquier cosa menos sosegado. Postergado su desarrollo durante años, pareciera que este 2025 que estamos a punto de cerrar ha sido el definitivo para que la zona de actividades logísticas vinculada a la dársena valenciana despegue. En febrero se conocieron las cuatro ofertas para las tres parcelas que se sacaban a concurso. Un mes después se desvelaban los proyectos y sus inversiones, que en su conjunto oscilaban entre los 38,4 y los 50,3 millones de euros. En junio, VPI Logística adjudicó esas tres parcelas. En suma, menos de medio año para que tres parcelas que suman 94.731 metros cuadrados dejen de acoger malas hierbas, piedras y tierra para crear en un futuro cercano actividad logística vinculada al Puerto de Valencia. En paralelo, MEDLOG se encuentra metida de lleno en la construcción de su almacén frigorífico, que se prevé entre en funcionamiento a finales de 2026, tal y como informábamos ayer mismo en este Diario.
La ZAL Puerto de Valencia ha vivido un 2025 que ha sido cualquier cosa menos sosegado
Este año, en el apartado de “Grandes Ideas”, el presidente del Gobierno anunció en abril que la ZAL acogería la Ciudad de la Industrialización de la Construcción, un proyecto que se levantaría en las dos parcelas propiedad de SEPES. La duda en ese momento fue si la calificación de estas parcelas podía acoger esta actividad. La respuesta que dio el organismo público a este Diario fue un rotundo sí. Y para que nadie tildara el anuncio de “ocurrencia”, al día siguiente del anuncio, las ministras Diana Morant e Isabel Rodríguez se dejaron fotografiar en la ZAL con unos planos, dando a entender que la cosa iba en serio. Sin embargo, pasadas las semanas, ya nadie se acordaba de la Ciudad de la Industrialización de la Construcción, ni siquiera los representantes del Ejecutivo Central, que preguntados por el proyecto echaban balones fuera con esa fórmula que reza que “cuando haya algo de lo que informar, lo haremos”. Lo de juzgar que el anuncio sea una buena o mala noticia ya se lo dejo a ustedes.
Y como la ZAL Puerto de Valencia no es ZAL Puerto de Valencia si no hay alguna información judicial de por medio, pues este año no iba a ser menos. El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) dio por bueno el Plan Especial de la ZAL elaborado por la Conselleria de Vivienda en el año 2018. O lo que es lo mismo, con esta sentencia en la mano, la zona lograba el tan ansiado desbloqueo, y tanto VPI Logística como la Autoridad Portuaria de Valencia veían cómo la Justicia refrendaba todo el proceso realizado desde los años 90 del pasado siglo. Pero esto no significaba el final del periplo judicial, ya que esta sentencia no era definitiva, pues cabe la posibilidad de interponer un recurso de casación. El recurso ya ha sido presentado ante el Tribunal Supremo, que todavía no ha decidido si lo acepta o no a trámite, por mucho que algunos estiren sus argumentos para hacer ver que sí ha sido así.
Para otro día dejo el debate sobre si los periodistas, a nivel general, con titulares tendenciosos y que buscan el clic rápido, medias verdades, suposiciones dadas como certezas e interpretaciones y valoraciones que forman parte de informaciones somos en parte responsables del desprestigio de nuestra profesión.
Pese a todo, les deseo de todo corazón unas Felices Fiestas.