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¿Cuántos “puentes Baltimore” hay en los puertos españoles?

  • Última actualización
    04 abril 2024 05:20

Ahora que el accidente del puente Francis Scott Key de Baltimore ha pasado a un segundo plano informativo, llega el momento de desbrozar el asunto de la morralla mediática y ver con qué enseñanza nos podemos quedar.

Ya sabemos que lo del puente no estaba previsto, que ha sido algo impensable e increíble... pero ha sucedido. En este caso, además, la caída del puente ha llevado aparejado el cierre del tráfico marítimo del recinto portuario ya que los buques no tenían forma física de alcanzar los muelles. Un infortunio y un drama que es una realidad palpable.

Como explicaba mi compañero Jaime Pinedo en su columna del martes, la distancia provoca que sintamos poco apego por el asunto y con el tiempo lo vamos desplazando de nuestro imaginario. Pero mucho ojo, ¿están los puertos españoles libres de peligros como el de Baltimore? La respuesta rotunda es no.

Soy incapaz de detallar cada uno de los casos de los 46 puertos de interés general, pero así a bote pronto me vienen a la memoria algunos recintos que podrían verse seriamente comprometidos si sucediera un accidente “imprevisto, impensable e increíble” en alguno de sus puentes o túneles de acceso.

¿Que no? Citaré un ejemplo que conozco bien: el puerto de Valencia tiene un único acceso para el tráfico terrestre de mercancías por la zona sur. Los camiones están obligados, sí o sí, a utilizar la vía V-30 que en su tramo final se deriva hasta el puerto a través de un puente que cruza el viejo cauce del río Turia...

¿Están los puertos españoles libres de peligros como el de Baltimore? La respuesta rotunda es no

Si ese puente salta por los aires, no lo quiera nadie, la incidencia sobre la operativa terrestre portuaria sería devastadora, con jornadas enteras de colapso, inactividad y unas alternativas poco factibles que acabarían por afectar gravemente a la movilidad de la propia ciudad.

¿Puede permitirse el sistema portuario un punto débil tan evidente en el primer puerto import-export del país? ¿Tenemos que esperar a que un Baltimore a la española señale cuáles son nuestras ineficiencias? Es fundamental pensar en global, dejarnos de complejos y revisar cuál es el eslabón más débil de la cadena, que no siempre tiene que ser un servicio.

Si tenemos carencias importantes en infraestructuras es necesario identificarlas y reclamarlas hasta que queden presupuestadas y ejecutadas. Todo lo demás es fiarlo todo, una vez más, a la suerte.

Por cierto, igual que hace unos meses dije que no estaba el horno para bollos y que los tráficos daban claros síntomas de debilidad y estancamiento, en las últimas semanas estamos asistiendo a una precipitada recuperación que se deja notar en el día a día de las oficinas del sector.

Ciertamente, es una afirmación muy vinculada a los tráficos import-export de contenedores, pero es que cuando se mueven las cajitas, se abren y se cierran, es síntoma inequívoco de que la economía se mueve y las previsiones comienzan a pintarse de verde.

Ya saben que existe una tribu de analistas económicos que tienen a bien regalarnos su sabiduría a golpe de afirmación rotunda, negativa y catastrofista, en casi cualquier tertulia mediática. Por suerte, en Diario del Puerto tenemos la sana costumbre de rodearnos de analistas que son verdaderos especialistas, ya no solo del ámbito económico, sino también de nuestro sector, por lo que sus predicciones tienen mucho más sentido. Y yo me fío del optimismo de Aurelio.