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Fletes al alza, otra vez

  • Última actualización
    21 mayo 2026 05:20

Según el índice VCFI, creado por la Autoridad Portuaria de Valencia para reflejar la evolución de las tarifas del mercado de exportación de contenedores llenos por vía marítima desde Valencia, los fletes registraron el pasado mes de abril su nivel más alto desde marzo de 2023, una época en la que estaban descendiendo de los grandísimos picos registrados durante la pandemia y los meses posteriores.

No debemos olvidar que estos índices, como el SCFI o el CCFI de Shanghai o el WCI, que elabora la consultora Drewry, entre otros, son datos que utilizan los cargadores como herramienta para hacer una proyección del comportamiento del mercado y organizar sus exportaciones, por lo que la conclusión es evidente: la subida de los fletes impacta directamente sobre los costes del transporte y, consecuentemente, en el precio de las cosas, por simplificar mucho.

En el caso del VCFI, que es perfectamente extrapolable a otros puertos españoles del Mediterráneo, lo que se refleja es un paralelismo con la incertidumbre que trasladan las tensiones geopolíticas a nivel mundial.

En esta ocasión ha sido la crisis del Estrecho de Ormuz, pero no debemos olvidar que antes fue la del Mar Rojo. En el segundo caso se penalizaron los tiempos de tránsito a nivel global, mientras que con Ormuz las navieras optaron por dejar de operar los servicios afectados en lugar de esperar, lo que derivó en un colapso de los tráficos hacia Oriente Medio y en una crisis de congestión terrestre en los hubs alternativos que acabó trasladándose a corredores en principio no vinculados al conflicto.

Como ven, ya sea por una cosa o por otra, la escalada de los fletes parece no tener un final cercano ya que dependen de variables que no se pueden controlar fácilmente. La solución, o no, de la crisis de Ormuz; el regreso de los grandes buques portacontenedores al Canal de Suez (que, obviamente, provocaría un receso en la subida de los fletes) o la inestabilidad geopolítica mundial alentada por los cafres de siempre, son factores que marcarán el futuro en los próximos meses.

Quién le explica al consumidor final, al ciudadano de a pie, que se está empobreciendo y perdiendo poder adquisitivo sin darse cuenta

Mientras tanto, ya saben, los fletes más altos desde la postpandemia y, además, con una clara tendencia al alza. Entre los profesionales del sector y quienes negocian el transporte, hay explicaciones que sobran. Ningún profesional del sector es ajeno al entorno y al comportamiento del mercado global, por lo que no le queda otra que tomarse las cosas con resignación y tratar de conseguir los mejores precios en una jungla que no lo pone nada fácil.

El problema, real, es quién le explica al consumidor final, al ciudadano de a pie, que se está empobreciendo y perdiendo poder adquisitivo sin darse cuenta “gracias”, la mayor parte de las veces, a la vanidad pretenciosa de unos pocos que solo piensan en sí mismos, aunque pregonen que actúan por el bien de la humanidad.

Si algo positivo debemos extraer de este contexto es que los puertos españoles, gracias a su conectividad, eficiencia y a la profesionalidad de sus respectivas comunidades portuarias, son capaces por sí mismos de atenuar ligeramente el impacto. Ya no digo eliminarlo, pero imaginemos que no pudiéramos contar con esas herramientas de competitividad que son los puertos... otro gallo cantaría. Seguro.