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La integración vertical sigue su curso

  • Última actualización
    13 junio 2023 05:20

El anuncio de la adquisición del 49% del accionariado de CSP Iberian Valencia Terminal y del 38% del capital social de CSP Iberian Bilbao Terminal por parte del Grupo CMA CGM vuelve a reconfigurar, una vez más, el panorama de las principales terminales de contenedores en los grandes puertos españoles. La elección de estas dos terminales por parte de la multinacional francesa no es baladí, ya que ambas van a proporcionar al grupo la conectividad necesaria con el hinterland de los dos enclaves, sobre todo hacia plazas tan importantes como Madrid y Zaragoza. Con este último movimiento, las terminales en las que CMA CGM tiene intereses en el Mediterráneo suman una capacidad total de 10,7 millones de TEUs. Ahí es nada.

La entrada del grupo francés en ambas empresas estibadoras puede tener tantas derivadas como cada uno de ustedes quiera darle. Sin embargo, a mi entender hay varias que no pueden dejarse escapar. La primera y principal, y creo que aquí coincidiremos todos, es que la naviera gala adquiere compromisos reales y vinculantes con los puertos de Valencia y Bilbao. Esto no quiere decir que no los tuviera antes, no me malinterpreten. Sin embargo, ser accionista de las dos principales terminales de contenedores en ambas dársenas supone una vinculación que va mucho más allá de mantener esos puertos dentro de las rotaciones de los servicios marítimos. Si bien es cierto que no se ha hecho público el montante desembolsado por CMA CGM, imaginamos que no ha sido una cantidad menor y, obviamente, nadie hace una inversión de este tipo simplemente por estar. Aunque COSCO Shipping Ports mantiene la mayoría del accionariado en ambos casos, las sinergias que se van a dar entre los dos grandes grupos navieros casi con toda seguridad van a proporcionar nuevos aires en el panorama terminalista español, sobre todo en un momento en que los proyectos de nuevas terminales de contenedores en Valencia y Bilbao siguen bloqueados -en el caso de la capital del Turia- o directamente se han guardado en el cajón -en el caso de la ciudad vasca.

Las navieras tienen claro desde hace tiempo que quieren controlar su contenedor en todo momento

Tampoco se nos puede escapar que las grandes navieras siguen con paso firme en su estrategia de integración vertical, con el objetivo de poder monitorizar y gestionar todos y cada uno de los eslabones de la cadena logística. El paso dado por CMA CGM también va en este sentido. Por un lado, logra estar presente en terminales portuarias de Valencia, Bilbao, Algeciras y Sevilla. Por otro, controla toda la logística terrestre desde la llegada de la mercancía al puerto hasta su destino final. Puede ser que esta integración vertical no sea más que la evolución del negocio del transporte marítimo a nivel mundial, y que las adquisiciones que realizan los grandes grupos navieros no sean más que pasos totalmente lógicos. Sea como fuere, el hecho es que es una tendencia imparable, porque las navieras ya tienen claro desde hace tiempo que quieren controlar su contenedor en todo momento, desde que se carga la mercancía hasta que llega al cliente final.

En esta situación, veo comprensible el temor y escepticismo que se ha instalado en algunos profesionales logísticos, que advierten de una concentración sin precedentes que podría poner en riesgo los sagrados principios de la competencia. Sin embargo, estoy convencido de que puede haber sitio para todos, grandes y pequeños. Tengan en cuenta que con estas adquisiciones se gana tamaño, cierto. Pero ustedes saben que, en logística, el tamaño no lo es todo, y que existen otras variables mucho más importantes a la hora de lograr el servicio deseado.