Menú
Suscripción

Mañana es viernes

  • Última actualización
    30 julio 2026 05:20

Me gustan los meses que empiezan en lunes y también los que acaban en viernes. Sería la bomba que existiera algún mes que reuniera ambas condiciones, pero dadas las características de nuestro calendario gregoriano (o la cantidad de días que tiene un mes) es absolutamente imposible que se dé esa circunstancia. Una pena.

Ya sé que estas son cosas de la cabeza de cada uno y teniendo en cuenta que la mía tiene sus rarezas y vericuetos (seguramente como la suya), pues me alegra eso de empezar en lunes y terminar en viernes... qué sé yo, será que soy raro. Eso será.

Pues nada, les decía esta tontería porque resulta que mañana es viernes y, además, el último día del mes de julio que, para un porcentaje grande de profesionales del sector, será también su último día laboral antes de las vacaciones.

¿Qué supone esto? Pues absolutamente nada salvo que la operación salida y retorno se va a extender durante el fin de semana en las carreteras de nuestro país. Pero bueno, ya que hemos llegado hasta aquí voy a aprovechar para hacer un pequeño recordatorio editorial de esta casa, que nunca viene mal.

Durante el mes de agosto, el equipo de profesionales de Diario del Puerto sigue alerta y al pie del cañón para trasladarles toda la información de forma puntual a través de su versión digital (diariodelpuerto.com). Con el fin de dar un respiro a las máquinas y también al planeta (por qué no decirlo), la edición en papel toma unas pequeñas vacaciones y volverá puntual a las mesas de los despachos el día 1 de septiembre (que caerá en martes, vaya).

En Grupo Diario no cesa la actividad en agosto

Se mantienen activas, como todos los años, las alertas informativas, la cobertura de actos y la redacción de noticias, reportajes, etc. El newsletter matinal también llegará puntual a sus correos electrónicos de lunes a viernes, mientras que el vespertino se sumará a las tradicionales horas de siesta estivales y descansará hasta septiembre. También lo harán así las columnas de opinión, como esta que están leyendo, por un ejercicio básico de higiene mental: es necesario refrescar la neurona (por lo menos en mi caso) para retornar con más fuerza, nuevas ideas y nuevos planteamientos.

Más allá de estos pequeños ajustes, la actividad en Diario del Puerto y en las empresas de Grupo Diario no cesa y siempre van a encontrar a alguien al otro lado, por más que estemos en agosto. Ya saben que nos va la marcha y estas semanas las aprovechamos bien para replantearnos muchas cosas, lanzar ideas, comprobar el camino recorrido y trazar la senda de lo que será el futuro. Como siempre decimos, lo mejor está por llegar.

Por mi parte, quiero aprovechar estos últimos párrafos para trasladarles mi eterna gratitud por estar ahí siempre, incondicionales sufridores de los desparrames que esta despejada, despoblada o vaciada cabeza ha tenido a bien servirles cada jueves. No saben la enorme satisfacción que produce escribir teniendo la certeza de que alguien, aunque solo sea una persona, te va a leer. Esa es la auténtica fuerza de quien escribe y ese es el secreto del éxito. Escribir no deja de ser comunicar y, cuando no se tiene en cuenta al lector, sino que se hace por puro ego o por el placer de escucharse a uno mismo, el resultado está servido: no hay comunicación si el mensaje no llega. Y esto es extensivo tanto a cualquier manifestación artística o literaria como a las relaciones personales.

Lo dicho, gracias por su respaldo, por su afiliación incondicional a la forma de entender el periodismo de Diario del Puerto y por trascender el ámbito profesional hasta convertir muchas de esas relaciones en vínculos personales, sinceros y diáfanos. Que sean felices.