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Puertos de Tenerife lanza la voz de alarma

  • Última actualización
    19 septiembre 2023 05:20

El Paquete Fit for 55 tiene en alerta al sector marítimo y portuario en España desde hace ya tiempo. La posibilidad de que haya un desvío de tráficos a puertos cercanos con normativas ambientales más laxas es una situación que nadie desea. Hace meses que Puertos del Estado viene trabajando para trasladar esta situación a Bruselas, con el apoyo de las grandes autoridades portuarias con importantes flujos de transbordo como Algeciras, Valencia y Barcelona, sin olvidar a los puertos canarios, cuya situación de ultraperificidad parece no haberse tenido en Europa.

Tal y como pudieron leer en la entrevista publicada ayer por Diario del Puerto con Pedro Suárez, presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, una de las cosas que más preocupa en Canarias no es tanto ese desvío de tráficos hacia los puertos de la costa occidental de África -que también- sino lo que supondría en cuanto a reducción de competitividad, aumento de costes de transporte e incluso la puesta en duda de la presencia de empresas en el propio puerto, con la consiguiente pérdida de puestos de trabajo. No es un tema menor para una autoridad portuaria como la de Tenerife. Aunque el tráfico de transbordo no es mayoritario en la dársena tinerfeña, sí lo es que en los últimos meses ha experimentado un notable crecimiento, y la llegada del Fit for 55 podría dar al traste con esta tendencia.

A favor de Puertos de Tenerife juega la experiencia de su comunidad portuaria, la notable calidad de los servicios portuarios que ofrece y, sobre todo, su “modélico servicio de estiba”, tal y como lo describe el propio Pedro Suárez en la entrevista. Todos estos son parámetros que las navieras tienen muy en cuenta. Sin embargo, una cuenta de resultados en rojo a final de año es un argumento lo suficientemente potente como para hacer replantearse a una compañía naviera las escalas en ciertos puertos. ¿Se imaginan en qué quedaría la política comercial de las autoridades portuarias de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas con unos costes más altos que los de otros puertos, y más en un sector tan altamente competitivo y exigente como lo es el marítimo?

Una cuenta de resultados en rojo es un potente argumento como para hacer replantearse a una naviera sus escalas

La solución en este caso es complicada. Nadie duda que Europa debe ser un ejemplo en materia de protección ambiental, algo que nunca se ha puesto en cuestión ni por los grandes puertos españoles de transbordo ni por los dos puertos canarios de interés general. La preocupación radica en cómo afrontar esta situación sin que suponga un perjuicio para los dos enclaves del archipiélago. Para el nuevo presidente de Puertos de Tenerife, la solución está clara: la exención de esta normativa para las dársenas canarias, teniendo en cuenta su ultraperificidad. Tanto el Gobierno de Canarias como Puertos del Estado han hecho suyas las reclamaciones de los puertos canarios. En pocos meses sabremos la respuesta de Europa.

No me gustaría acabar este Punto de Fuga de hoy sin resaltar un hecho que define muy bien la actitud con la que Pedro Suárez afronta su segunda etapa en la presidencia de Puertos de Tenerife. Durante la conversación telefónica que mantuvimos no le dolieron prendas en reconocer las cosas bien hechas por Carlos González, su antecesor. “Sería injusto no reconocer el trabajo que han hecho otros”, respondió. Convendrán conmigo que no es nada habitual que un sucesor con orígenes políticos distintos a su predecesor glose las bondades de quien ha dejado el puesto. Debería cundir el ejemplo, ¿no creen?