El transporte de mercancías por carretera en Cantabria mantiene una actividad sólida, aunque afronta importantes desafíos relacionados con la falta de profesionales, el estado de las infraestructuras, el incremento de los costes y la necesidad de reforzar su competitividad.
BILBAO. El transporte de mercancías por carretera continúa siendo uno de los principales soportes de la actividad económica de Cantabria, aunque el sector afronta un escenario en el que conviven la estabilidad de la demanda con importantes desafíos estructurales.
La escasez de conductores, el deterioro de la red viaria, el aumento de los costes de explotación y la necesidad de seguir invirtiendo en modernización centran las principales preocupaciones de las empresas cántabras, tal y como quedó reflejado durante la 49ª Asamblea General de la Agrupación Empresarial de Transportes de Cantabria (AETRAC), presidida por su presidente, Andrés Tárano.
El comportamiento del transporte de mercancías por carretera en Cantabria refleja una evolución moderadamente positiva
La organización, que desde 1977 representa a empresas y transportistas autónomos del sector en Cantabria, realizó un análisis de la situación económica y de la evolución del transporte regional, al tiempo que presentó un balance positivo de su propia actividad durante 2025.
2025: Balance económico positivo
La asociación cerró el ejercicio con un resultado económico favorable gracias al incremento de nuevas afiliaciones y al elevado volumen de gestiones realizadas para sus asociados, cumpliendo íntegramente el presupuesto aprobado. Durante la Asamblea también se puso de relieve la intensa actividad desarrollada por los departamentos de Gestoría, Gabinete Jurídico, Formación e Información, servicios que constituyen una parte esencial del apoyo que presta AETRAC a las empresas del sector.
En el ámbito económico, el comportamiento del sector en Cantabria refleja una evolución moderadamente positiva. Mientras la economía española creció un 2,8% en 2025, el PIB regional lo hizo a un ritmo inferior, del 2%, que condiciona también la evolución de la actividad logística.
La rentabilidad no mejora
Pese a ello, el sector transportó más de 35 millones de toneladas de mercancías durante el pasado ejercicio. Aunque el tráfico nacional experimentó una ligera contracción, el transporte internacional mostró un comportamiento más dinámico, superando las 800.000 toneladas, lo que confirma la creciente proyección exterior de muchas empresas cántabras.
EL DATO
+2,2%
FACTURACIÓN. El transporte cántabro facturó en 2025 un 2,2% más que en 2024.
Esta evolución permitió que la facturación estimada del sector alcanzara los 876 millones de euros, un 2,2% más que el año anterior. Sin embargo, el incremento de la actividad no se ha traducido en una mejora proporcional de la rentabilidad empresarial. Las compañías continúan soportando una fuerte presión sobre sus costes de explotación, una situación que limita su capacidad inversora y dificulta la renovación de flotas y la incorporación de nuevas tecnologías.
Aunque el coste global del transporte apenas aumentó un 0,1% durante 2025, esta aparente estabilidad esconde una realidad mucho más compleja. La reducción del 7% en el precio medio del combustible permitió contener el incremento general de costes, pero dicho ahorro quedó prácticamente neutralizado por las subidas registradas en seguros, costes laborales, dietas y mantenimiento de los vehículos. Al mismo tiempo, las tarifas del transporte crecieron una media del 2,6%, especialmente en los recorridos inferiores a 300 kilómetros, una evolución que las empresas consideran insuficiente para compensar el incremento de los costes estructurales.
Cantabria necesita 300 nuevos conductores
Las empresas estiman que Cantabria necesita incorporar más de 300 nuevos conductores para garantizar la continuidad de la actividad en los próximos años. La alta edad media de los profesionales, las dificultades para atraer a los jóvenes y el elevado coste de acceso a la profesión dificultan la incorporación de nuevos chóferes, situación agravada por la lentitud de ciertos procedimientos administrativos para contratar conductores extranjeros. Las infraestructuras son otra de las principales reivindicaciones del sector que reclama una mayor inversión en conservación y mejora de la red de carreteras, denunciando el deterioro que presentan algunos de los principales corredores. Junto a estos desafíos, el transporte de mercancías por carretera deberá afrontar en los próximos años el proceso de digitalización, la adaptación a las nuevas exigencias medioambientales y la progresiva renovación de las flotas, aspectos que condicionarán la competitividad futura de un sector considerado estratégico para el desarrollo económico de Cantabria y para el abastecimiento de su tejido empresarial.