Menú
Suscripción
La encuesta del Instituto Vasco de Logística y Movilidad Sostenible (IVL-LEE) radiografía los retos de este sector en Euskadi

La digitalización y la descarbonización trazan el futuro del transporte por carretera en Euskadi

La encuesta “Transporte por carretera en Euskadi 2025” del IVL-LEE constata que el transporte por carretera en Euskadi avanza hacia la digitalización y la descarbonización, aunque persisten importantes barreras económicas, administrativas y de información que frenan la transformación del sector.

BILBAO. El transporte de mercancías por carretera en Euskadi afronta una etapa decisiva marcada por la necesidad de ganar competitividad mediante la digitalización y la adaptación a las exigencias de la transición energética. Esa es la principal conclusión que se desprende de la primera encuesta elaborada por el Instituto Vasco de Logística y Movilidad Sostenible (IVL-LEE), concebida para conocer el grado real de implantación de nuevas tecnologías, el avance de la descarbonización y las necesidades formativas del sector.

La encuesta, realizada durante el segundo semestre de 2025 entre empresas de transporte de mercancías por carretera con sede en Euskadi, identifica estos tres ámbitos (tecnología, descarbonización y personas) como los principales ejes sobre los que deberá apoyarse la evolución del transporte vasco durante los próximos años. El informe fue previamente avalado por administraciones públicas, asociaciones y cooperativas representativas del sector.

Fragmentación del sector

La muestra refleja además la realidad empresarial del transporte vasco, donde predominan pequeñas compañías y autónomos. Casi la mitad de las empresas participantes tiene entre 1 y 10 trabajadores y más del 75% desarrolla transporte nacional de mercancías, siendo el transporte nacional de mercancías pesadas la actividad mayoritaria.

EL DATO
72,7%

EMPRESAS. Un 72,7% de las empresas no han solicitado aún ayudas para implantar soluciones digitales.

En materia tecnológica, el informe constata avances significativos. La telemetría ya está implantada en el 50% de las empresas consultadas y los sistemas de gestión del transporte (TMS) alcanzan el 47,5%, mientras que las herramientas de asistencia a la conducción también presentan una elevada penetración. Sin embargo, tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, el Internet de las Cosas o la carta de porte electrónica todavía mantienen niveles de implantación mucho más modestos.

Más de la mitad de las empresas ya ha iniciado acciones de descarbonización, pero el alto coste de las inversiones frena la transición energética

Ayudas y descarbonización

El principal obstáculo para acelerar este proceso no es sólo tecnológico. El estudio revela que el 72,7% de las empresas no ha solicitado ayudas para implantar soluciones digitales. Como motivos destacan el desconocimiento de las convocatorias, la complejidad burocrática, las limitaciones derivadas del tamaño empresarial o la percepción de que los programas existentes no se adaptan suficientemente a la realidad del transporte por carretera.

Casi la mitad de las empresas participantes en la encuesta tiene entre 1 y 10 trabajadores y más del 75% desarrolla transporte nacional

Respecto a la descarbonización, el sector muestra una actitud claramente favorable hacia el cambio. Más de la mitad de las empresas afirma haber puesto en marcha alguna actuación orientada a reducir emisiones, principalmente mediante la renovación de flotas, la conducción eficiente y la incorporación de tecnologías que optimizan la gestión del transporte. No obstante, las elevadas inversiones necesarias continúan siendo el principal freno para avanzar con mayor rapidez.

Las conclusiones del IVL-LEE revelan que las empresas creen imprescindible avanzar hacia un transporte más sostenible y digital, pero reclaman un acompañamiento más eficaz por parte de las administraciones mediante ayudas mejor adaptadas, menor carga burocrática, mayor información y una planificación que reduzca la incertidumbre tecnológica.

El reto también son las personas

Si la digitalización y la descarbonización concentran buena parte del debate sobre el futuro del transporte por carretera, la encuesta del Instituto Vasco de Logística y Movilidad Sostenible recuerda que la transformación del sector depende, en última instancia, de las personas. De hecho, el propio IVL-LEE situó este ámbito entre los tres grandes ejes del estudio antes incluso de iniciar el trabajo de campo, convencido de que ningún avance tecnológico tendrá éxito sin profesionales preparados para aplicarlo.

El perfil de los participantes ofrece una fotografía significativa. El 42,6% de las respuestas procede de personal de dirección y un 25,5% de trabajadores autónomos, mientras que el resto corresponde principalmente a responsables de administración y tráfico. Asimismo, entre los autónomos, tres de cada cuatro tienen más de 50 años, una circunstancia que pone de relieve el desafío del relevo generacional en una actividad que lleva años advirtiendo de la escasez de nuevos profesionales.

Precisamente por ello, el IVL-LEE considera imprescindible que la transición hacia un transporte más sostenible vaya acompañada de programas de formación y capacitación adaptados a las necesidades reales de las empresas. El objetivo no pasa únicamente por incorporar nuevas herramientas digitales o tecnologías de bajas emisiones, sino por dotar al sector de las competencias necesarias para utilizarlas con eficacia.

El estudio también pone de manifiesto que la adaptación al nuevo contexto exigirá reforzar la colaboración entre administraciones, asociaciones profesionales, centros de formación y empresas, de manera que el conocimiento llegue con mayor rapidez al tejido empresarial. La actualización permanente de las competencias profesionales será un elemento decisivo para que las pequeñas empresas y los autónomos puedan afrontar con garantías los cambios regulatorios, tecnológicos y medioambientales que ya están transformando el sector.