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La subida del gasoil se come la rentabilidad del 59,7% de las empresas valencianas de transporte

  • Última actualización
    02 julio 2026 13:33

Tras cuatro meses del estallido del conflicto en Oriente Medio, la inestabilidad en el precio del barril de petróleo y la consecuente subida del gasoil ha provocado que cerca del 60% de las empresas valencianas dedicadas al transporte de mercancías por carretera hayan visto cómo sus márgenes de beneficios y rentabilidad se reducen.

VALENCIA. En concreto, el 59,7% de las empresas de transporte por carretera en la Comunitat Valenciana han visto como sus beneficios y rentabilidad se reducían en el primer semestre del año, una caída que tiene su principal explicación en el aumento del precio del gasoil de los últimos meses como consecuencia del conflicto entre Estados Unidos e Irán.

En ese mismo período, un tercio de las empresas ha logrado mantener sus ganancias, mientras que únicamente un 6,9% de los operadores de transporte con base en la Comunitat Valenciana han logrado aumentar sus beneficios.

Esta es una de las principales conclusiones de los resultados de su encuesta anual sobre la situación del transporte de mercancías por carretera en la Comunitat Valenciana elaborada por la Federación Valenciana de Empresas del Transporte y la Logística (FVET), un estudio elaborado entre las empresas asociadas que alerta del impacto directo que está teniendo la subida del precio del combustible sobre la rentabilidad y la actividad diaria de las empresas y analiza cómo afrontan sus empresas los desafíos generales del sector.

De hecho, el incremento del precio del combustible es la principal preocupación para el 62,5% de las empresas encuestadas. Sin embargo, no todas las empresas están pudiendo repercutir ese aumento de los costes en sus servicios. Según la encuesta, el 58,8% de los operadores sólo puede repercutir parcialmente ese aumento de costes, mientras que el 6,2% no puede hacerlo en ningún caso; el 35% de las empresas encuestadas asegura que sí ha podido trasladar completamente esos costes a la factura de sus servicios.

Las consecuencias de esta situación es una reducción del margen del margen de beneficios (72,2%), la necesidad de renegociar contratos (34,7%), la pérdida de determinados servicios al dejar de ser rentables (29,2%) y la pérdida de capacidad de tesorería (27,8%).

“Esto es lo que más nos preocupa en estos momentos”, admite el presidente de la FVET, Carlos Prades, que recuerda que “a nivel general, la tesorería de nuestras empresas no es la más boyante en estos momentos”. De hecho, según el propio Prades, 2026 no está siendo un año de crecimiento para el sector: “Un tercio de las empresas ha disminuido su actividad, un 20% piensa que la situación es mala y el 59,7% ha mermado su cuenta de resultados”. En estos momentos, “muchas pequeñas empresas están al límite tras cuatro meses de guerra en Oriente Medio, pero no por falta de trabajo”. Por eso, desde la FVET celebran que Europa haya dado luz verde a las ayudas promovidas por el Gobierno al transporte, y “confiamos en que cuando lleguen servirán para paliar la subida del precio del gasoil y que la situación se estabilice”.

En este punto, no obstante, la FVET desconoce la modalidad en la que llegarán esas ayudas. “Sabemos que en las próximas semanas comenzaremos a poder acceder a esas ayudas, aunque no sabemos la forma en la que la Administración articulará el proceso”, según Prades.

Estos datos evidencian que, según la FVET, el transporte continúa absorbiendo una parte relevante del incremento de costes y, en este contexto, los subsectores de transporte internacional y transporte especial cuentan con un mayor porcentaje de empresas en situación crítica por los altos consumos de gasoil.

Junto al combustible, la falta de conductores continúa siendo uno de los principales factores de riesgo para el sector. El 68,1% de las empresas identifica la falta de chóferes y la dificultad para encontrar empleados como uno de sus principales problemas. El 93% de las empresas reconoce problemas para cubrir sus necesidades de personal conductor. Las consecuencias ya se están trasladando a la operativa diaria: el 58,3% de las empresas asegura que se ve obligado a dejar de atender servicios, el 37,5% recurre a la subcontratación y el 13,9% afirma que ha tenido que vender vehículos.

La encuesta también refleja una preocupación unánime por la falta de relevo generacional: el 100% de las empresas considera que no existe relevo suficiente en el sector. A ello se suma el absentismo, que ha afectado al 70,8% de las compañías encuestadas durante este año.

ITV

Las deficiencias viarias no solo provocan retenciones, sino que elevan el consumo, aumentan los costes de mantenimiento, reducen la eficiencia logística y perjudican la competitividad del conjunto de la economía valenciana. En este sentido, los transportistas valencianos señalan el Bypass y la V-30 como las infraestructuras que requieren más urgencia de actuación y el Acceso Norte al Puerto de Valencia como la vía más urgente pendiente de planificación.

La falta de inversión viaria tiene un efecto directo sobre los costes de explotación: el 66,7% de las empresas afirma que la situación actual de las infraestructuras incrementa el consumo de combustible. Entre las inversiones consideradas prioritarias, el 93,1% reclama la ampliación del Bypass, y el 51,4% exige el Acceso Norte al Puerto de Valencia.

Otro de los lastres de los transportistas valencianos es el servicio de ITV. El 87,5% de las empresas valencianas suspenden el modelo principalmente por la imposibilidad de obtener cita previa, por la escasez de líneas de atención al transporte profesional y por la falta de profesionales cualificados para ofrecer un buen servicio. En ese sentido, desde la FVET se aboga por un modelo en el que “prime la calidad del servicio y no tanto su gestión”.

En paralelo, la encuesta también recoge una valoración muy negativa de las áreas de descanso y estacionamiento seguro con servicios mínimos. El 79,1% de las empresas puntúa este servicio entre 1 y 4 sobre 10. La FVET recuerda que la falta de áreas adecuadas de descanso y aparcamientos seguros afecta a la seguridad vial, al cumplimiento de los tiempos de conducción y descanso y a las condiciones laborales de los conductores, además de perjudicar el atractivo de una profesión que ya sufre una grave falta de relevo generacional.

Los resultados de la encuesta muestran además que las perspectivas de negocio para el cierre de 2026 son estables para un 51,3%; buenas para el 27,7% y malas o muy malas para el 20,9% de las empresas. En paralelo, el 86,1% de las empresas del transporte por carretera cree que se producirá un descenso del número de empresas en el segundo semestre de 2026, ya sea por cierres, absorciones o fusiones.