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El informe “The Leading Container Ports of the World 2025”, de DNV y Menon Economics, examina 160 puertos de todo el mundo

El tamaño ya no garantiza el poder en el nuevo mapa global portuario

El liderazgo portuario global depende cada vez más de la resiliencia, la conectividad, la eficiencia y la sostenibilidad, configurando un nuevo mapa portuario en el que el tamaño ya no garantiza competitividad ni estabilidad operativa, según concluye el informe “The Leading Container Ports of the World 2025”, que analiza 160 enclaves marítimos.

BILBAO. El comercio marítimo global atraviesa una de las etapas más dinámicas de su historia reciente y el sector portuario, tradicionalmente prudente ante los cambios, se encuentra en plena transformación. En este contexto, el informe “The Leading Container Ports of the World 2025”, elaborado por DNV y Menon Economics, pretende poner orden en un escenario global fragmentado y ofrecer una herramienta rigurosa para evaluar la competitividad portuaria.

Su metodología examina 160 puertos y, mediante una combinación de datos objetivos y valoraciones estratégicas de expertos, identifica a los 50 que hoy marcan el rumbo del sistema logístico mundial.

$!El 26 de noviembre, el Puerto de Shanghái movió su TEU 50 millones de 2025.

La primera conclusión que se desprende del estudio es reveladora: el liderazgo portuario ya no se define únicamente por la geografía o por la escala. Los puertos que marcarán el futuro serán aquellos capaces de integrar inversiones sólidas, marcos de gobernanza estables, ecosistemas logísticos eficientes y estrategias de transición energética creíbles. El volumen sigue contando, pero ha dejado de ser suficiente para garantizar una posición dominante.

El liderazgo portuario ya no se define únicamente por la geografía o por la escala

Tensionados, pero en crecimiento

El año 2024 cerró con un repunte notable del tráfico de contenedores. Tras un periodo afectado por disrupciones logísticas, inflación y cambios en los patrones de consumo, los puertos del mundo movieron 931,8 millones de TEUs, un crecimiento del 7,8%. Asia consolidó su hegemonía: los puertos chinos superaron el 40% del tráfico global y Shanghai, con 51,5 millones de TEUs, amplió su ventaja como el mayor enclave portuario del planeta. Singapur también reforzó su papel como principal nodo de transbordo global, impulsado por una conectividad cada vez más densa y diversificada.

Sin embargo, este crecimiento se vio acompañado de una marcada inestabilidad. El conflicto en el mar Rojo, que redujo en un 56% los tránsitos por esta ruta crítica, obligó a desviar flotas completas hacia el cabo de Buena Esperanza, alargando los tiempos de tránsito entre una y dos semanas y alterando las cadenas de suministro. Los puertos debieron absorber presiones repentinas, reprogramar escalas y gestionar congestiones derivadas de la reconfiguración de flujos. El informe recalca que esta capacidad para responder a disrupciones no es un rasgo circunstancial, sino un criterio estratégico de competitividad.

Cinco pilares para el liderazgo

El modelo de evaluación se estructura en cinco pilares de igual ponderación: Habilitadores, Conectividad y valor para el cliente, Productividad, Sostenibilidad e Impacto global. Este enfoque multidimensional permite analizar la competitividad desde una perspectiva más compleja que el simple volumen de carga.

Habilitadores

El pilar de Habilitadores examina los fundamentos estructurales de cada puerto: gobernanza, estabilidad institucional, calidad de las infraestructuras, integración con otros modos de transporte, capacidad de planificación y proximidad a centros económicos.

EL DATO
931,8 millones

TEUS. Los puertos de todo el mundo movieron en 2024 un total de 931,8 millones de TEUs, lo que supone un crecimiento del 7,8% respecto al año anterior.

En esta categoría destacan puertos habituados a trabajar con estrategias de largo plazo, como Singapur, Róterdam o Shanghái, donde la cooperación entre autoridades portuarias, operadores y administraciones públicas ha permitido construir ecosistemas logísticos robustos y proyectos de inversión sostenidos en el tiempo.

Conectividad y valor para el cliente

En Conectividad y valor para el cliente, el informe considera factores clave para las navieras: densidad y diversidad de servicios, presencia de grandes operadores, fiabilidad de las operaciones, calidad del servicio y flexibilidad.

Los puertos que marcarán el futuro serán aquellos capaces de integrar inversiones sólidas, marcos de gobernanza estables, ecosistemas logísticos eficientes y estrategias de transición energética creíbles

Róterdam y Hamburgo vuelven a aparecer como los referentes europeos, con redes densas y una integración terrestre profunda. En Asia, Singapur y Busan mantienen su liderazgo como nodos logísticos globales, mientras que en Oriente Medio, Jebel Ali conserva su posición como plataforma de distribución hacia África, el Golfo y Asia meridional.

Productividad

El pilar de Productividad recoge indicadores concretos derivados de datos AIS (Sistema de Identificación Automática), como horas de estancia en puerto, eficiencia de atraque, tiempos operativos o capacidad para absorber picos de demanda.

Shanghái y Singapur dominan en términos absolutos, pero puertos como Busan, Jebel Ali o Tánger Med destacan por su eficiencia relativa y su capacidad para procesar incrementos súbitos de volumen. En Europa, Róterdam y Hamburgo lideran en número de escalas y tamaño de escala, reforzando su papel como nodos con una red de servicios más diversa y profunda.

Sostenibilidad

La Sostenibilidad emerge como un pilar cada vez más influyente. La entrada del transporte marítimo en el régimen europeo de comercio de emisiones ha acelerado los planes de descarbonización, que ahora afectan tanto a navieras como a puertos. La electrificación de muelles, la infraestructura para combustibles alternativos como el GNL o el metanol, la creación de corredores verdes y la monitorización avanzada de emisiones definen la nueva agenda ambiental.

Qinzhou, en China, ha crecido un 94,8% en tres años impulsado por inversiones en automatización

Róterdam destaca en integración energética y desarrollo de combustibles limpios, mientras que Singapur y Busan avanzan en proyectos de digitalización y cooperación internacional para reducir emisiones en las escalas portuarias. En Estados Undos, los puertos de Los Ángeles y Long Beach mantienen los programas ambientales más ambiciosos del continente.

Impacto global

El quinto pilar, Impacto global, combina el volumen total manipulado, la cuota de mercado, el ritmo de crecimiento, la presencia en rutas principales y la evolución del tráfico en los últimos tres años. El informe muestra que algunos puertos de rápido crecimiento han emergido con fuerza. El caso más destacado es Qinzhou, en China, que creció un 94,8% en tres años impulsado por inversiones en automatización y por su papel como nodo de la Nueva Ruta Marítima-Terrestre de China. Otros ejemplos notables incluyen Khalifa, en Emiratos Árabes Unidos, y Dalian, ambos con fuertes incrementos de capacidad y conectividad.

Lectura por regiones frente a la fotografía global

El informe ofrece una visión regional detallada que complementa el ranking mundial. En Norteamérica, Nueva York & Nueva Jersey encabeza la clasificación por su acceso directo al mayor corredor económico de EE.UU. y una conectividad marítima y terrestre equilibrada. Houston se ha consolidado en segunda posición gracias al impulso del sector energético y la expansión industrial de Texas. Los puertos californianos de Los Ángeles y Long Beach continúan entre los más eficientes y avanzados en sostenibilidad, aunque sufren la volatilidad del tráfico transpacífico y la competencia de enclaves mexicanos y canadienses.

En Europa occidental, Róterdam mantiene un liderazgo indiscutido como puerta de entrada al continente y punto de conexión intermodal. Hamburgo sigue siendo un actor central en el norte europeo, apoyado por la industria alemana y una estructura logística diversificada.

En África, Durban (Sudáfrica) se impone como el puerto más competitivo, dominando la mayor parte de los pilares. No obstante, Lomé (Togo) surge como un actor emergente, especialmente en conectividad y sostenibilidad, acelerando su transformación y consolidándose como un nodo estratégico en África occidental.

La gobernanza y la coordinación operativa, claves

Uno de los mensajes del informe es que en el ecosistema portuario contemporáneo, la infraestructura física ya no es el factor decisivo que separa a los puertos de alto rendimiento de aquellos que simplemente cumplen. El verdadero diferencial se encuentra en la gobernanza: en cómo se toman decisiones, cómo se priorizan inversiones, cómo se resuelven conflictos y cómo se coordinan los distintos actores que conviven en el recinto portuario. Los puertos que destacan en este ámbito han entendido que la gestión moderna exige menos jerarquía formal y más capacidad de orquestación.

La gobernanza eficaz implica anticipación regulatoria, transparencia y planificación estratégica real, no sólo declarativa. Significa construir órganos de decisión donde autoridades portuarias, operadores de terminal, administraciones públicas y actores logísticos compartan información y alineen objetivos. Significa también profesionalizar la gestión, desvincularla de ciclos políticos y adoptar modelos de colaboración público–privada que permitan ejecutar proyectos con rapidez y coherencia.

La coordinación operativa es la otra mitad del engranaje. No basta con que cada pieza (terminales, remolcadores, prácticos, servicios de manipulación, compañías ferroviarias, almacenistas) funcione bien por separado: el rendimiento surge de la sincronización. En los puertos mejor valorados, esta coordinación se traduce en ventanas operativas ajustadas, procesos predictivos basados en datos, planificación conjunta de escalas, uso de sistemas digitales, etc.

Hacia un modelo más resiliente

La fotografía que deja el análisis del informe de DNV y Menons Economics es clara: la competitividad portuaria se está desplazando desde la primacía del volumen hacia una combinación equilibrada de resiliencia, conectividad, sostenibilidad y capacidad de adaptación. Los puertos que liderarán el futuro serán aquellos capaces de:

- Integrar cadenas logísticas diversificadas y robustas.

- Mantener una conectividad densa aun en periodos de crisis.

- Incorporar automatización y digitalización con rapidez.

- Reducir emisiones mediante estrategias verificables.

- Esablecer marcos de gobernanza estables y colaborativos.

En un entorno marcado por tensiones geopolíticas, aceleración tecnológica y nuevas exigencias ambientales, el liderazgo portuario ya no dependerá solo de mover más contenedores, sino de gestionar mejor la incertidumbre.