El presidente del Consejo General de Colegios de Agentes de Aduanas, Antonio Llobet, defiende en vísperas del XXI Foro Aduanero la figura del representante aduanero como pilar de confianza en un sistema europeo en plena reforma y advierte sobre los riesgos de la centralización, mientras reivindica una digitalización equilibrada, basada en la seguridad jurídica y la cooperación.
BILBAO. Diario del Puerto ha conversado con Antonio Llobet, presidente del Consejo General de Colegios de Agentes de Aduanas de España, con motivo del XXI Foro Aduanero, que se celebrará en A Coruña del 13 al 15 de noviembre con la activa participación de profesionales procedentes de toda España que analizarán y debatirán sobre la reforma aduanera europea y los retos que marcarán el futuro del sector.
¿Qué destacaría del programa del XXI Foro Aduanero y qué objetivos se ha marcado el Consejo General para la cita?
El programa refleja perfectamente el momento que vive la profesión: estamos inmersos en una reforma profunda del sistema aduanero europeo y queríamos que el Foro sirviera para entender sus implicaciones, debatirlas y prepararnos para los cambios. A Coruña reunirá a más de 250 profesionales en la edición más participativa hasta la fecha en la que se abordarán los nuevos marcos normativos europeos, el papel de la digitalización y la inteligencia artificial en la gestión aduanera, la cooperación internacional, la sostenibilidad y los retos del comercio electrónico y los controles fronterizos.
Nuestro objetivo es que el Foro sea esclarecedor en muchas vertientes y que los asistentes salgan con una visión clara de hacia dónde va el sistema aduanero europeo y con herramientas útiles para su trabajo diario.
“La gran preocupación es cómo adaptarnos a un entorno digital sin perder seguridad jurídica ni competitividad”
¿Cómo ha evolucionado el Foro en estos años y qué novedades presenta esta edición?
El Foro ha evolucionado muy positivamente tanto desde el punto de vista cuantitativo como cualitativo. Se ha convertido en el gran punto de encuentro del comercio exterior y la representación aduanera. Cada edición ha ganado pluralidad, contenido técnico y proyección internacional.
El formato es cada vez más dinámico y versátil y, como siempre, cuenta con las valiosas aportaciones de cualificados representantes de la Agencia Tributaria, la Comisión Europea y de numerosos organismos, instituciones y empresas vinculadas directa o indirectamente con nuestro sector.
¿Cuáles son los temas que más preocupan hoy a los agentes y representantes aduaneros?
La gran preocupación es cómo adaptarnos a un entorno digital sin perder seguridad jurídica ni competitividad. También inquieta el equilibrio entre control y facilitación: queremos aduanas seguras, pero ágiles. A esto se suman la falta de homogeneidad en la aplicación del OEA, la complejidad del comercio electrónico, las exigencias medioambientales y la necesidad de talento joven y especializado.
“La reforma del CAU marcará un antes y un después, a lo que se suman la Ventanilla Única, la evolución de ICS2, las nuevas reglas sobre origen y valoración, y los instrumentos de sostenibilidad como el CBAM”
Estamos viviendo un periodo de intensa actividad legislativa. ¿Qué cambios tendrán más impacto?
Sin duda, la reforma del Código Aduanero de la Unión (CAU) marcará un antes y un después. A ello se suman la Ventanilla Única Aduanera, la evolución de ICS2, las nuevas reglas sobre origen y valoración, y los instrumentos de sostenibilidad como el CBAM. Todo ello transformará la manera de trabajar. Los agentes de aduanas debemos ser capaces de traducir esta nueva normativa en procesos más ágiles, digitalizados y seguros.
¿Cómo valora la reforma del CAU y el nuevo Marco Aduanero europeo?
La intención de fondo (simplificar, digitalizar y cooperar) es buena, pero el reto está en la aplicación. Nos preocupa que algunas propuestas, como la figura del Trust & Check Trader, se planteen de manera excesivamente centralizada y sin contemplar el acceso mediante representación directa, lo que limitaría injustamente la actuación de los representantes aduaneros.
El modelo español, basado en una profesión regulada y de confianza, es un ejemplo de eficacia y seguridad jurídica y debe preservarse dentro del nuevo marco europeo.
¿Qué impacto puede tener el modelo “Trust & Check” o la centralización de datos?
Si se implementa bien, puede fortalecer la cooperación y la transparencia. Pero si no se hace con equilibrio, puede vaciar de contenido la función pública que ejercemos. El agente de aduanas es una garantía de legalidad y fiabilidad, y el nuevo modelo debería reforzar ese papel, no sustituirlo. Por eso reclamamos que se reconozca nuestra condición de operadores de confianza con acceso directo a las simplificaciones previstas.
“El agente de aduanas es una garantía de legalidad y fiabilidad, y el nuevo modelo debería reforzar ese papel, no sustituirlo”
¿Qué papel juega el Consejo General en este debate europeo?
Estamos participando activamente en todos los foros y consultas. Hemos trasladado a la Comisión Europea, al Parlamento y a los eurodiputados españoles nuestras observaciones sobre el borrador del CAU, especialmente en lo relativo a representación directa, responsabilidad solidaria y simplificaciones.
También mantenemos una comunicación permanente con la Agencia Tributaria y el Ministerio de Hacienda, contribuyendo a que la posición española esté bien fundamentada y sea escuchada en Bruselas.
La digitalización y la Ventanilla Única avanzan. ¿En qué punto estamos?
En una fase intermedia: se han hecho avances notables, pero todavía hay margen para mejorar la interoperabilidad y simplificar procedimientos. No basta con digitalizar el papel; hay que rediseñar los procesos. Proyectos como MOLA, desarrollados desde la propia profesión, demuestran que la innovación puede venir del sector y mejorar la trazabilidad, la eficiencia y la sostenibilidad.
En un mundo tan marcado por la geopolítica y la seguridad, ¿cómo se están adaptando las aduanas?
El control aduanero ha adquirido una dimensión geoestratégica. Hoy gestionamos no solo mercancías, sino también sanciones, productos de doble uso o trazabilidad de materias primas críticas. Los representantes aduaneros ayudamos a las empresas a navegar por ese entorno cambiante y a veces turbulento, interpretando la normativa y anticipando riesgos. Nuestra función es proteger el comercio legal y facilitarlo al mismo tiempo.
“Queremos atraer a una nueva generación de profesionales que combinen visión digital, jurídica y logística. Sin relevo generacional, la profesión no podrá sostener el nivel de excelencia que exige el mercado”
¿Cómo valora la colaboración con la Agencia Tributaria?
Muy positivamente. En los últimos años la relación ha sido más fluida y técnica. Y, por nuestra parte, siempre leal y constructiva. Compartimos un mismo objetivo: proteger las fronteras y facilitar el comercio legítimo. El diálogo permanente, los grupos de trabajo y las guías conjuntas son un ejemplo de esa cooperación. Queremos que se mantenga y se intensifique.
En un entorno automatizado, ¿cuál es el valor diferencial del representante aduanero?
El valor está en el conocimiento, el criterio y la responsabilidad.
Los sistemas procesan datos, pero los representantes aduaneros interpretamos la norma, asumimos responsabilidad jurídica y garantizamos el cumplimiento. Aportamos seguridad, confianza y asesoramiento estratégico en un comercio cada vez más complejo.
¿Cómo se trabaja en la formación y el relevo generacional?
La formación es una prioridad. Desde el Consejo y los colegios promovemos programas de capacitación técnica, convenios con universidades, formación continua y el impulso del talento joven. Queremos atraer a una nueva generación de profesionales que combinen visión digital, jurídica y logística. Sin relevo generacional, la profesión no podrá sostener el nivel de excelencia que exige el mercado.
“España goza de un gran prestigio en Europa por la profesionalidad de sus agentes y la solidez de su sistema aduanero”
¿Qué papel juega España en el contexto europeo?
España goza de un gran prestigio en Europa por la profesionalidad de sus agentes y la solidez de su sistema aduanero. El Consejo General trabaja para reforzar esa posición aportando propuestas concretas, datos y experiencia. Nuestra voz tiene peso porque aportamos una visión equilibrada entre el control y la facilitación del comercio.
¿Qué papel desempeñan los agentes en la sostenibilidad?
La sostenibilidad es ya un eje central del comercio internacional y los agentes de aduanas tenemos mucho que aportar. Ayudamos a las empresas a cumplir con el CBAM, con los controles sobre residuos o baterías, y con los nuevos requisitos de trazabilidad ambiental. Somos agentes del cambio hacia una economía más verde y responsable.
¿Cómo se imagina el futuro de los Colegios de Agentes de Aduanas y Representantes Aduaneros?
Más digitales, más conectados y más orientados al servicio. Debemos ser centros de conocimiento, innovación y apoyo tecnológico, ofreciendo herramientas compartidas, formación certificada y asesoramiento técnico. En un entorno globalizado, los colegios deben seguir siendo garantes de la calidad y la ética profesional.
“El futuro depende de un proyecto compartido”
¿Cómo valora la etapa actual del Consejo General de Colegios de Agentes de Aduanas y Representantes Aduaneros de España?
Vivimos una etapa de consolidación y modernización. Hemos reforzado la proyección europea, la comunicación institucional y la formación. El Consejo es hoy una institución respetada y activa, con una hoja de ruta clara: defender la profesión, impulsar la digitalización y mantener la unidad del colectivo ante los grandes retos que se avecinan.
Tras diez años al frente del Consejo, ¿cómo valora su trayectoria y su futuro personal?
Han sido años apasionantes y de intenso trabajo colectivo. Me siento orgulloso del camino recorrido y, sobre todo, de la madurez que ha alcanzado la institución. El futuro no depende de una persona, sino de un proyecto compartido. Cuando llegue el momento del relevo, será natural y ordenado. Lo importante es que el Consejo siga siendo una voz sólida, influyente y comprometida con el futuro del sector.
CGAA: 103 años de servicio
El Consejo General de los Colegios de Agentes y Comisionistas de Aduanas es el órgano representativo de los Colegios y de los Agentes y Comisionistas de Aduanas establecidos en todas las fronteras, puertos y aeropuertos de España. Su historia se remonta a 1922, cuando se autoriza la constitución de los Colegios Oficiales en aquellas localidades con Aduana y donde ejerzan más de cinco Agentes, y en 1923 se crea el Consejo Superior de Colegios. El Consejo Superior de Colegios quedó regulado en 1924 y en 1926 se aprobaron sus Estatutos. Ya en 1943 se aprueba el Reglamento de la Profesión, los Estatutos y la constitución de la Junta Delegada de los Colegios, que sustituye al anterior Consejo Superior. En 1965 se crea el Colegio Nacional de Agentes y Comisionistas de Aduanas y en 1977 se modifica la denominación de Colegio Nacional, pasando a ser Consejo General de los Colegios de Agentes y Comisionistas de Aduanas.
En 1981 fueron aprobados los Estatutos, modificados en 1999. En 1982 se constituyó la Confederación Internacional de Agentes de Aduanas (CONFIAD), formando parte de ella como miembro fundador. Asimismo, es miembro de CLECAT, Comité de Liaison Européen des Commissionaires et Auxiliaires de Transport du Marché Commun; de la Asociación Internacional de Agentes Profesionales de Aduana y de la Asociación Internacional de Operadores Económicos Autorizados Aduaneros y Logísticos.