T5.- El CNTC y la interlocución ante el momento de volver a tomar decisiones
El año ha comenzado de la peor manera posible para el sector del transporte de mercancías por carretera, con el secuestro de las carreteras españolas por parte de unos agricultores que dirigen sus protestas hacia las infraestructuras como punto más sensible, sin que el Gobierno sea capaz de garantizar la movilidad.
El grado de insatisfacción del sector por esta desatención es enorme, si tenemos en cuenta que llueve sobre mojado después de dos años de paralización prácticamente absoluta de la interlocución con el Ministerio de Transportes y sin que los grupos de trabajo alumbren ninguna decisión ni efectiva ni convincente.
El diálogo es correcto, pero sin resultados, mientras se vive de las rentas de los Acuerdos de San Lázaro, con coletazos para nada menores como la reciente entrada en vigor de las 44 toneladas y desajustes muy relevantes como la cuestión de las restricciones viarias a los conjuntos euromodulares o ausencia de sintonía en temas como el CAP on line.
En medio de todas estas cuestiones, en escasos días debería procederse a la constitución del nuevo Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) para el periodo 2026-2029, órgano de representación del sector ante la Administración que nace con la incertidumbre de si las reclamaciones de UNO, en principio excluida, van a ser atendidas.
En cualquier caso, el CNTC va a ser el epicentro de cómo el sector gestione su hartazgo pues la paralización de la Administración tiene sus límites y los desafíos son constantes, en cuestiones tan urgentes y acuciantes como la falta de conductores, la transformación energética o la fiscalidad.
Habrá que observar con detenimiento cómo se pilota este estado de opinión desde el Comité Nacional y cómo impactaría en el sentir sectorial una evolución del mercado menos positiva de lo deseado.