VALENCIA. El economista, firme defensor del europeismo, defiende el papel que debe jugar la Unión Europea en la conservación de las relaciones económicas tal y como las conocemos actualmente.
Así se pronunció ayer Vicente Pallardó durante un nuevo almuerzo-coloquio de Propeller Valencia, donde además criticó que la utilización de la fuerza está ganando la batalla a ese multilateralismo. Con todo, abogó por mantener el orden actual para no acabar en un “desorden completo mundial o viendo cómo las potencias emergentes como China, India o Rusia acaban repartiéndose el mundo”.
El economista no olvidó el conflicto que se vive en Oriente Medio, en concreto los efectos que tendrá el bloqueo del Estrecho de Ormuz sobre la economía mundial, advirtiendo que “su impacto real podría ser mucho más intenso si esta situación se prolonga en el tiempo”.
Para Pallardó, las cadenas de valor globales se están adaptando con “flexibilidad y agilidad” a las nuevas disrupciones mundiales. No obstante, el experto demandó una rápida resolución del conflicto, y subrayó que, “aunque por el momento no estamos notando en demasía las consecuencias de esta situación, de prolongarse podría suponer un importante impacto en la economía mundial”.
Para el economista, una de las claves que definirán la evolución de la economía mundial son los cuellos de botella, y no sólo los geográficos. “Los cuellos de botella aumentan”, subrayó, poniendo especial atención al Estrecho de Malaca, entre China y Taiwán. Asimismo, puso encima de la mesa condicionantes como la intención de China de quitar peso al dólar como moneda de transacción económica internacional, la fabricación de microchips o incluso la importancia de los cables submarinos, a los que tildó de “extremadamente vulnerables”.
Durante su intervención, Pallardó analizó las consecuencias de las políticas económicas de Donald Trump, como el elevado nivel de la deuda de Estados Unidos, la pérdida del peso de los organismos multilaterales, o la tendencia a la desregulación del sistema financiero o de la IA, “algo que desencadenó en la crisis financiera de 2008”.