TyBaris, compañía especializada en comercio exterior y gestión aduanera integrada en el Grupo Toro y Betolaza, ha afianzado su crecimiento tras sus primeros meses de actividad con una oferta basada en la representación aduanera, la consultoría especializada y la reciente obtención del estatuto OEAF.
BILBAO. TyBaris, que inició su operativa efectiva el 1 de octubre de 2025, realiza un balance positivo de esta etapa y destaca la creciente necesidad de las empresas de contar con asesoramiento especializado en una materia cada vez más estratégica para la competitividad internacional.
Su directora, Sira Aranguren, explica que muchas compañías demandan actualmente “algo más que un despacho aduanero puntual” y buscan un socio técnico capaz de anticipar riesgos y aportar seguridad jurídica en sus operaciones internacionales.
“El proyecto nace joven, pero con experiencia, conocimiento técnico y cultura de cumplimiento”, subraya Sira Aranguren, directora de TyBaris
Según señala, la aduana ha dejado de ser un simple trámite administrativo para ser un elemento con impacto directo sobre costes, plazos, fiscalidad, cumplimiento normativo y sostenibilidad.
Entre los principales hitos alcanzados por TyBaris figura el desarrollo de una cartera de servicios que abarca representación aduanera, consultoría, autorizaciones, asesoramiento estratégico, formación especializada y gestión de operaciones complejas. A ello se suma la integración en el Grupo Toro y Betolaza y la obtención, el pasado 23 de mayo, del estatuto de Operador Económico Autorizado en su modalidad completa (OEAF).
Aranguren subraya que el OEAF certifica la existencia de procedimientos sólidos, controles internos, trazabilidad documental, solvencia y estándares de seguridad. Además, considera especialmente relevante haber obtenido esta autorización en una fase tan temprana del proyecto, ya que demuestra que la empresa combina juventud con experiencia técnica y una sólida cultura de cumplimiento. “El proyecto nace joven, pero con experiencia, conocimiento técnico y cultura de cumplimiento”, afirma.
La pertenencia al Grupo Toro y Betolaza complementa el conocimiento aduanero con capacidades logísticas, marítimas y portuarias, manteniendo la independencia de criterio de la compañía
Para la directora de TyBaris, la pertenencia al Grupo Toro y Betolaza complementa el conocimiento aduanero con capacidades logísticas, marítimas y portuarias, manteniendo la independencia de criterio de la compañía, y defiende que “la aduana debe coordinarse con la logística, pero no quedar subordinada a ella”.
De confianza
De cara al futuro, la empresa prevé reforzar sus servicios de representación aduanera y consultoría especializada, así como acompañar a importadores como exportadores y operadores logísticos en ámbitos como clasificación arancelaria, origen, valor en aduana, CBAM, EUDR y otras exigencias regulatorias.
Para Sira Aranguren, “contar con un representante aduanero de confianza no es un coste añadido, sino una herramienta de prevención y planificación”.
TyBaris centra buena parte de su actividad en el asesoramiento relacionado con los tres grandes pilares técnicos de la gestión aduanera: la clasificación arancelaria de las mercancías, la determinación de su origen y la correcta valoración en aduana
La complejidad regulatoria obliga a anticipar riesgos en el comercio internacional
La creciente complejidad normativa y el aumento de las exigencias regulatorias están transformando la forma en que las empresas gestionan sus operaciones internacionales. Desde TyBaris su directora, Sira Aranguren, apunta que las cuestiones aduaneras han dejado de ser una mera función administrativa para convertirse en un elemento clave en la planificación y competitividad de importadores y exportadores, y señala que uno de los principales retos a los que se enfrentan actualmente las empresas es la incertidumbre derivada de un entorno internacional cambiante. “Lo que más preocupa hoy es la incertidumbre: cambian los aranceles, se revisan cadenas de suministro, aumentan los controles y aparecen nuevas obligaciones regulatorias”, afirma.
En este contexto, TyBaris centra buena parte de su actividad en el asesoramiento relacionado con los tres grandes pilares técnicos de la gestión aduanera: la clasificación arancelaria de las mercancías, la determinación de su origen y la correcta valoración en aduana. Aranguren advierte de que estos aspectos tienen una influencia directa en los costes y en la competitividad de las empresas, ya que impactan sobre los derechos arancelarios, las medidas de política comercial y el acceso a preferencias derivadas de acuerdos internacionales. “La aduana es ya una materia estratégica: no basta con reaccionar; hay que anticiparse”, subraya.
Nuevas obligaciones
A estas cuestiones se suman nuevas obligaciones vinculadas a la sostenibilidad y al cumplimiento normativo. TyBaris trabaja con empresas afectadas por regulaciones como el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM), el Reglamento Europeo contra la Deforestación (EUDR), la normativa REACH, las restricciones sobre gases fluorados o las exigencias relacionadas con residuos, envases y aparatos eléctricos y electrónicos. El objetivo es ayudar a las compañías a interpretar requisitos cada vez más complejos y convertirlos en procedimientos operativos concretos. La empresa también presta apoyo en actuaciones ante la Administración, como requerimientos, comprobaciones, inspecciones y procedimientos de recurso. Asimismo, desarrolla programas de formación adaptados a las necesidades de cada organización para mejorar el conocimiento interno de los equipos implicados en operaciones internacionales. Aranguren considera que “no basta con redactar procedimientos; los equipos deben entender qué decisiones tienen impacto aduanero”, por lo que la capacitación continua es parte esencial de su actividad.
Gestión preventiva
La directora de TyBaris sostiene que muchas incidencias que terminan aflorando en la Aduana tienen su origen en fases previas de la operación comercial. “Muchas incidencias no nacen en la Aduana, sino antes”, explica, aludiendo a cuestiones como la negociación con proveedores, la elección de los Incoterms, la clasificación arancelaria o la documentación necesaria para superar controles sectoriales. Por ello, defiende una gestión preventiva y especializada que permita a las empresas minimizar riesgos y ganar seguridad jurídica en toda su actividad internacional.