La naviera francesa Brittany Ferries ha anunciado una reorganización de varios servicios en el Canal de la Mancha para adaptarse al nuevo contexto económico, aunque dicha estrategia no afecta a las conexiones que opera desde Bilbao y Santander con Reino Unido e Irlanda.
BILBAO. Brittany Ferries ha puesto en marcha un plan de reorganización de parte de su red de servicios marítimos con el fin de reforzar su competitividad ante un escenario marcado por el incremento de los costes operativos, la devolución de los préstamos recibidos durante la pandemia, la aplicación del sistema europeo de comercio de emisiones (ETS) y una competencia que considera desigual en determinadas rutas del Canal de la Mancha.
La naviera bretona, sin embargo, ha subrayado que estas medidas no afectan a los servicios que presta desde los puertos españoles de Bilbao y Santander, que seguirán operando con normalidad hacia Reino Unido e Irlanda.
El plan contempla la venta de dos buques y la reorganización de varios itinerarios a partir del último trimestre de 2026. Entre las principales decisiones figura el cierre, desde noviembre, de la ruta entre Poole (sur de Inglaterra) y Cherburgo (Francia), actualmente operada por el buque “Barfleur”, construido en 1992.
Venta del “Cotentin”
No obstante, la compañía mantendrá una conexión diaria entre Portsmouth (Inglaterra) y Cherburgo como alternativa para los pasajeros y transportistas. Asimismo, Brittany Ferries venderá el buque ro-ro “Cotentin”, dedicado en exclusiva a la carga, construido en 2007 y que durante varios años operó un servicio de carga entre Bilbao y Poole.
EL DATO
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MILLONES DE EUROS. Brittany Ferries debe hacer frente en 2026 a una factura de unos 27 millones de euros por la aplicación del ETS marítimo.
Actualmente, el “Cotentin” cubre la línea entre Cherburgo y Rosslare (Irlanda). La ruta continuará operándose mediante otros barcos de la flota, garantizando así la continuidad del servicio entre Francia e Irlanda.
La reestructuración también contempla el posible cierre, a partir de octubre de 2026, de la conexión entre Portsmouth y Le Havre. La compañía justifica esta decisión por la competencia que considera desleal derivada de las subvenciones públicas que recibe la línea Dieppe-Newhaven, situación que, según explica, dificulta la viabilidad económica del servicio mientras continúan los procedimientos abiertos ante las instituciones europeas.
Tráfico de mercancías en el Canal
En las Islas del Canal también se producirá una redistribución de los buques. Desde el 1 de noviembre, el “Brittany Ferries Islander” operará un itinerario triangular entre Portsmouth, Guernsey y Cherburgo, mientras que el buque rápido “Voyager” continuará enlazando Poole con Guernsey, con posibilidad de prolongar algunos servicios hasta Saint-Malo. La naviera considera que esta reorganización permitirá optimizar el empleo de la flota y abrir nuevas oportunidades comerciales para el tráfico de mercancías entre Guernsey y el puerto francés de Cherburgo.
La naviera considera especialmente gravoso el coste del ETS tras haber invertido en la renovación de su flota con cinco nuevos buques en apenas cinco años
El consejero delegado de Brittany Ferries, Christophe Mathieu, explica que la empresa vuelve a adaptarse a un contexto especialmente complejo. “Tenemos que ser realistas. Necesitamos adaptarnos y eso significa contar con un plan que garantice un futuro que siga generando oportunidades para las regiones en las que operamos”, señala el máximo ejecutivo de la compañía.
Préstamo COVID y ETS europeo
Mathieu recuerda además que Brittany Ferries ya ha amortizado la mitad del préstamo concedido durante la crisis sanitaria, aunque todavía debe hacer frente al resto de esa financiación, a lo que se suma una factura de aproximadamente 27 millones de euros en 2026 por la aplicación del ETS europeo. La compañía considera especialmente gravoso este coste después de haber invertido en la renovación de su flota con cinco nuevos buques en apenas cinco años, dos de ellos incorporados en 2025.
España, al margen
Pese a esta reorganización, los servicios entre España, Reino Unido e Irlanda permanecen al margen del ajuste. Así, Brittany Ferries mantiene sus conexiones entre Bilbao y Portsmouth, así como entre Bilbao y Rosslare, además de las líneas entre Santander y Portsmouth y Santander y Plymouth, a las que se suma la conexión estacional entre Santander y Rosslare, consolidando el papel estratégico de ambos puertos españoles dentro de la red atlántica de la compañía francesa.
Bilbao y Santander, puertos estratégicos
Mientras Brittany Ferries reorganiza parte de sus operaciones en el Canal de la Mancha, la red española mantiene un papel destacado dentro de la estrategia de la compañía. Las conexiones con el norte de España continúan siendo uno de los principales corredores marítimos para pasajeros y carga rodada entre la Península Ibérica, Reino Unido e Irlanda.
Desde Bilbao, la naviera opera durante todo el año la conexión con Portsmouth, considerada una de las principales puertas de entrada al sur de Inglaterra. Además, el puerto vizcaíno mantiene el enlace regular con Rosslare, que constituye una alternativa consolidada para el tráfico de pasajeros, vehículos y mercancías entre España e Irlanda.
En Santander, Brittany Ferries mantiene igualmente sus servicios regulares con Portsmouth y Plymouth, ofreciendo acceso directo tanto al sur como al suroeste del Reino Unido. A ello se añade la conexión estacional con Rosslare, reforzando la conectividad entre el norte de España y el mercado irlandés.
Estas líneas permiten reducir kilómetros por carretera, favorecen el transporte acompañado y no acompañado y constituyen una opción especialmente valorada por transportistas y viajeros que buscan evitar el tránsito terrestre a través de Francia. Para Brittany Ferries, la fachada atlántica española continúa siendo un mercado prioritario dentro de su oferta internacional.