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MARÍTIMO · 2025 ha sido un año de inicio de grandes proyectos para la Autoridad Portuaria de Barcelona

De la planificación a la acción: Port de Barcelona afronta 2026 con proyectos clave en marcha

Port de Barcelona cierra un 2025 decisivo para definir el futuro de la Autoridad Portuaria, marcado por el impulso de proyectos de gran envergadura orientados a reforzar la sostenibilidad, la intermodalidad y la integración con su entorno urbano y territorial.

BARCELONA. Uno de los ejes vertebradores de la acción del puerto a lo largo del año ha sido la sostenibilidad. En este contexto, hace apenas unas semanas se presentó el Plan de Transición Energética, una hoja de ruta que sienta las bases de las políticas energéticas del puerto hasta 2040 y que persigue una reducción de hasta el 85% de las emisiones de CO₂ respecto a los niveles de 2017, con el objetivo final de alcanzar la neutralidad climática en 2050. El primer gran hito del plan se fija en 2030, cuando el puerto aspira a recortar un 50% de sus emisiones, lo que equivale a eliminar un millón de toneladas de CO₂ en los próximos cinco años, una cifra comparable a las emisiones anuales de unos 240.000 vehículos.

El documento incorpora además medidas para avanzar en la descarbonización del ámbito terrestre, con una clara apuesta por el ferrocarril y por la producción local de energía verde destinada a abastecer vehículos, instalaciones portuarias y, especialmente, a los buques atracados mediante nuevos combustibles sostenibles. De este modo, el plan redefine el papel del puerto, situando la energía en el centro de su estrategia no solo como mercancía, sino como un activo clave para reforzar la competitividad del territorio y anticiparse a un mercado global cada vez más exigente en términos ambientales.

En esta línea, a lo largo de 2025 Port de Barcelona ha culminado la primera fase del plan Nexigen, el programa de electrificación de muelles del recinto portuario. A la puesta en marcha del sistema OPS en la terminal de contenedores BEST en 2024 se ha sumado este año la inauguración del OPS de la terminal de ferris de Grimaldi, mientras se ha avanzado en la licitación de la infraestructura eléctrica del muelle Adossat, un paso clave para suministrar energía limpia a los buques y reducir de forma significativa las emisiones asociadas a la actividad marítima.

Sinergias entre puerto y aeropuerto

Aunque no es una iniciativa directamente liderada por la autoridad portuaria, el proyecto de ampliación del Aeropuerto de Barcelona-El Prat ha marcado la agenda de infraestructuras de la región en 2025. El acuerdo alcanzado entre la Generalitat y Aena para el desarrollo aeroportuario, incluyendo la prolongación de pistas y nuevas terminales, plantea desafíos técnicos sobre su compatibilidad con los usos logísticos del puerto.

Pese a ello, el presidente del Port de Barcelona, José Alberto Carbonell, aseguró que esta ampliación no impediría la instalación de nuevas grúas de gran altura en el puerto. Ambas instituciones alcanzaron un acuerdo técnico que contempla una ligera pendiente en la prolongación de la pista, lo que permitirá compatibilizar el crecimiento del aeropuerto con la operativa portuaria. Según el presidente de la Autoridad Portuaria, este acuerdo permite avanzar en una ampliación que “comporta beneficios para las empresas catalanas y para el Port de Barcelona”. En su opinión, el incremento de vuelos intercontinentales no solo no compite con el puerto, sino que lo complementa.

$!Port de Barcelona prevé avanzar con la construcción del nodo ferroviario en la zona sur a lo largo de este 2026.

Apuesta intermodal

La mejora de la intermodalidad constituye otro de los grandes pilares de la estrategia de descarbonización del puerto. En este ámbito, uno de los hitos más relevantes de 2025 ha sido la aprobación del Plan Director Urbanístico (PDU) de la Terminal Logística Intermodal, que da luz verde a la construcción de un gran nodo ferroviario en el sur del recinto portuario. El proyecto aspira a convertir este nodo el mayor complejo ferroviario de todo el sur de Europa, contando con seis terminales capaces de transferir del camión al tren hasta 640.000 contenedores y 46.000 semirremolques al año.

La mejora de la intermodalidad constituye otro de los grandes pilares de la estrategia de descarbonización del puerto

El desarrollo se ubicará aprovechando el antiguo cauce del río Llobregat y los espacios adyacentes, generando una nueva área logística dentro del puerto. La inversión prevista ronda los 265 millones de euros, de los cuales 70 millones corresponden a la Terminal Nou Llobregat, ya en fase de construcción, 150 millones a las cuatro terminales situadas en el antiguo cauce y 45 millones a actuaciones complementarias necesarias para el conjunto de la infraestructura. En cuanto al modelo de explotación, la Terminal Nou Llobregat se gestionará mediante una concesión a la sociedad Train Port Barcelona, participada por Port de Barcelona y Adif. Pese al avance en la tramitación urbanística, se prevé que el conjunto de terminales entre en funcionamiento progresivamente hasta 2032.

La estrategia desplegada en 2025 confirma el compromiso de Port de Barcelona con un modelo portuario sostenible, intermodal y competitivo. La consolidación de su planificación estratégica, el impulso al ferrocarril, la modernización de infraestructuras y la integración urbana, junto con su proyección internacional, sitúan al puerto en una posición de liderazgo en el Mediterráneo. Con estas bases, Port de Barcelona afronta 2026 con un marco sólido para seguir avanzando en su transformación como hub logístico de referencia global. Un año que servirá para seguir poniendo las bases para estos grandes proyectos que marcan el camino no solo del puerto, también del sector, tanto en logística como en sostenibilidad y el futuro del sector portuario a nivel global.

Mejora y ampliación de mercados: café y soja

Port de Barcelona sigue trabajando para ser referente del sur de Europa en diferentes ámbitos. Dos de ellos son la soja y el café.

Por un lado, Elian, el fabricante agroalimentario especializado en derivados de soja, anunció una inversión de 200 millones de euros para duplicar la superficie de su planta en el Port de Barcelona. Con esta ampliación, que sumará 45.000 metros cuadrados adicionales, la instalación se convertirá en una de las más innovadoras de Europa. Las obras, que se prolongarán hasta finales de 2027, permitirán no solo incrementar la capacidad productiva, sino también diversificar la gama de productos hacia especialidades dirigidas al consumo humano, como concentrados y texturizados, además de los derivados tradicionales como harina, aceite y cascarilla de soja. Elian ha subrayado el énfasis en la sostenibilidad de la nueva planta, que será la única del mundo que opere sin hidrocarburos en todo su proceso productivo, con reducciones de consumo energético estimadas entre el 20% y el 30% y uso de agua procedente de fuentes marinas y pluviales. Esta expansión consolidará a Barcelona como un hub agroindustrial de referencia y reforzará su capacidad de abastecimiento para mercados clave como Francia, Italia, Reino Unido y España.

Precisamente, la ampliación de esta planta, ha obligado al traslado de la actual terminal de café de BIT. Este traslado, irá acompañado de una mejora de la terminal, que se convertirá en la terminal de café más avanzada del sur de Europa. El proyecto, impulsado de forma conjunta por Port de Barcelona, el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) y BIT, joint venture entre SGS y Empresas Masiques, representa una inversión de alrededor de 30 millones de euros, de los cuales el CZFB aportará 20 millones y el puerto 10 millones para facilitar el traslado de las actuales instalaciones. Las nuevas infraestructuras se situarán en el tramo VI de la ronda del Port, en una parcela de más de 53.000 m², con naves diseñadas para garantizar condiciones óptimas de almacenamiento y logística del café verde, incorporando sistemas de eficiencia energética, control de temperatura y humedad, y espacios dedicados a carga y descarga de camiones. Aunque la superficie construida es menor que la de las instalaciones previas, la tecnología y automatización permitirán duplicar la capacidad productiva y operativa de la terminal actual, reforzando el liderazgo de Barcelona como principal puerta de entrada y distribución de café en el mercado europeo.

Ambos proyectos, con plazos de ejecución que se extienden hasta 2027, confirman el dinamismo del puerto barcelonés como plataforma logística-industrial de alto valor añadido, capaz de atraer inversiones significativas y potenciar sectores estratégicos como la agroalimentación y la logística de productos básicos globales potenciando así la colaboración público-privada en la mayoria de sus proyectos.

Futura reordenación de la actividad crucerística

Otro de los proyectos puestos en marcha en este 2025 en Port de Barcelona ha sido el acuerdo con el Ayuntamiento de Barcelona para regular la actividad crucerística. Este acuerdo, contempla un nuevo marco que se pondrá en marcha antes de 2030 basado en la contención del crecimiento, la modernización de infraestructuras y una mayor integración urbana. El acuerdo marca un punto de inflexión al establecer, por primera vez, un límite explícito al número de terminales de cruceros, que se reducirá de siete a cinco en el muelle Adossat.

El protocolo contempla el derribo de las tres terminales más antiguas (la A, B y C) y la construcción, en el espacio de la actual terminal C, de una nueva terminal pública más eficiente y sostenible. Esta instalación tendrá capacidad para atender hasta 7.000 pasajeros de forma simultánea y se convertirá en la única terminal de titularidad pública del recinto, que pasará a contar con cuatro terminales privadas y una pública.

La reducción del número de terminales supondrá una disminución del 17% de la capacidad de acogida de cruceros del puerto, un ajuste que busca equilibrar la actividad turística con la calidad de vida urbana y responder al impacto de la masificación turística. La reordenación se acompañará de la rehabilitación integral de un tramo de 610 metros del muelle Adossat, correspondiente a las actuales terminales A y B, con una inversión de 50 millones de euros de Port de Barcelona.

El futuro modelo crucerístico se apoyará también en una estrategia de movilidad sostenible. El acuerdo incluye el desdoblamiento del puente Porta de Europa, incorporando itinerarios para peatones y bicicletas; la creación de un corredor urbano por el frente litoral de Montjuïc para transporte público, taxis, VTC y movilidad activa; y la elaboración de un estudio específico sobre la movilidad generada por los cruceros. Este estudio permitirá implantar medidas como servicios regulares de lanzaderas, sistemas de monitorización permanente y herramientas informativas para reducir la congestión.

En conjunto, el derribo de terminales, la nueva infraestructura pública y las actuaciones en movilidad supondrán una inversión público-privada de 185 millones de euros, consolidando un modelo de cruceros más sostenible, ordenado y compatible con la ciudad.