Hapag-Lloyd y Seaspan han completado la transformación del portacontenedores “Seaspan Yangtze” para operar con metanol, primer paso de un programa de cinco conversiones que permitirá reducir emisiones y avanzar en el objetivo de alcanzar operaciones de flota neutras en carbono para 2045.
BILBAO. Hapag-Lloyd y Seaspan Corporation han completado con éxito la primera conversión incluida en su programa conjunto de adaptación de buques para el uso de metanol. El portacontenedores “Seaspan Yangtze”, con capacidad para 10.100 TEUs, se ha convertido así en la primera de las cinco unidades previstas en ser transformada desde un motor convencional MAN S90 a un sistema dual-fuel capaz de operar con metanol.
La actuación constituye un hito relevante en la colaboración estratégica entre Hapag-Lloyd, Seaspan Corporation y Everllence, y forma parte de un programa que también incluye los buques “Seaspan Amazon”, “Seaspan Ganges”, “Seaspan Thames” y “Seaspan Zambezi”. La inversión total prevista para las cinco conversiones ronda los 120 millones de dólares.
Innovación tecnológica y cooperación entre socios
Según explica Silke Lehmköster, directora general de Flota de Hapag-Lloyd, la modernización de buques existentes constituye una de las herramientas clave para avanzar en la descarbonización del transporte marítimo. “La adaptación de los buques existentes es una palanca importante en nuestro camino para descarbonizar las operaciones de nuestra flota para 2045”, señala.
La compañía destaca que la conversión del “Seaspan Yangtze” demuestra que la innovación tecnológica y la cooperación entre socios industriales permiten prolongar la vida útil de embarcaciones ya operativas y prepararlas para el uso de combustibles de bajas emisiones. “Para nuestros clientes, este es otro paso concreto hacia cadenas de suministro más sostenibles”, añade Lehmköster.
La iniciativa se enmarca en la estrategia de sostenibilidad de Hapag-Lloyd, que combina nuevas construcciones, conversiones dual-fuel, mejoras de eficiencia operativa y el uso de combustibles alternativos
Cada una de estas conversiones permitirá reducir entre 30.000 y 50.000 toneladas métricas anuales de emisiones de CO₂ equivalente cuando los buques operen con metanol de baja huella de carbono. Además de contribuir a la reducción de emisiones, el proyecto incrementa la flexibilidad energética de la flota y optimiza el aprovechamiento de los activos existentes.
La iniciativa se enmarca en la estrategia de sostenibilidad de Hapag-Lloyd, que combina nuevas construcciones, conversiones dual-fuel, mejoras de eficiencia operativa y el uso de combustibles alternativos para avanzar hacia un transporte marítimo más sostenible y alineado con sus objetivos climáticos a largo plazo.