La conectividad como principal activo de un puerto, la apuesta por Júndiz y el ferrocarril, la gestión estratégica del suelo y una mayor autonomía para los grandes puertos han centrado la intervención del presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao, Iván Jiménez, este miércoles en el Fórum Europa Tribuna Euskadi.
BILBAO. Jiménez, quien ha sido presentado por el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco, Mikel Jaúregi, ha reivindicado el papel de los puertos como infraestructuras estratégicas para la competitividad de los territorios, afirmando que “el principal patrimonio de un puerto no es su suelo, sino la conectividad que ese suelo es capaz de generar”.
Durante su intervención, ha defendido que el valor de un puerto ya no se mide únicamente por las toneladas que mueve, sino por su capacidad para conectar empresas, mercados y cadenas logísticas. Así, Jiménez ha recordado que “en el ámbito portuario existe un principio tan sencillo como decisivo: “la carga llama a carga”.
Cuanto mayor es el volumen de mercancías, ha dicho, más atractivo resulta el puerto para navieras, operadores e inversiones, generando un círculo virtuoso que multiplica las conexiones marítimas y ferroviarias y fortalece la economía del hinterland.
Ferrocarril: Júndiz y la VSF
En este contexto, ha situado la terminal intermodal de Júndiz como una oportunidad estratégica para ampliar la conectividad del Puerto de Bilbao y ha recordado que el consorcio del que forma parte la APB espera formalizar en septiembre la adjudicación de la explotación de la instalación por parte de Adif, con el objetivo de incrementar de forma exponencial los tráficos ferroviarios.
Además, ha destacado que Júndiz está llamada a convertirse en uno de los siete nodos españoles de las autopistas ferroviarias, reforzando el papel del tren como alternativa competitiva y sostenible al transporte por carretera.
El presidente de la Autoridad Portuaria también ha vinculado este desarrollo con la ejecución de la Variante Sur Ferroviaria (VSF). “En diez o menos años espero que estén los primeros trenes entrando en el Puerto de Bilbao”, ha afirmado, convencido de que la nueva infraestructura abrirá nuevas posibilidades logísticas y permitirá aprovechar plenamente los futuros espacios ferroviarios del recinto portuario.
La gestión selectiva del suelo portuario “es la diferencia entre ocupar espacio y generar valor estratégico”, ha dicho Jiménez
Gestión selectiva del suelo
Iván Jiménez ha defendido igualmente una gestión selectiva del suelo portuario. “Esa es la diferencia entre ocupar espacio y generar valor estratégico”, ha señalado, insistiendo en que los puertos deben atraer actividades capaces de generar nuevos tráficos y reforzar la competitividad industrial, más que limitarse a ocupar superficie disponible.
En esta misma línea, y en relación con la ocupación de los espacios portuarios, ha abogado por una política selectiva de captación de empresas, subrayando que los futuros inquilinos deben contribuir a generar nuevos tráficos y actividad logística. Para explicar esa filosofía ha recurrido al ejemplo de que la gestión del suelo portuario se asemeja al funcionamiento de un casino de Las Vegas, donde el negocio no reside en alquilar habitaciones, sino en atraer clientes que generen actividad. “Tiene que ser rentable para el puerto, que jueguen al casino”, ha afirmado, en alusión a aquellas compañías capaces de atraer mercancías y buques. Respecto a posibles inversiones chinas, ha asegurado que todos los proyectos se analizan con un único criterio: que respondan a un “proyecto de país” y aporten valor estratégico al Puerto de Bilbao y a la economía vasca.
Más autonomía para los grandes puertos
La reivindicación de una mayor autonomía para las autoridades portuarias ha sido otro de los mensajes lanzados por Iván Jiménez durante el coloquio. El presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao ha rechazado que esta demanda responda a un planteamiento exclusivo de los puertos vascos y ha asegurado que se trata de una aspiración compartida por los principales enclaves del sistema portuario estatal. “Si preguntásemos a cualquiera de los ocho grandes puertos, que movemos el 75% de la mercancía a nivel estatal, si quisiéramos más autonomía, evidentemente todos diríamos que sí”, ha afirmado.
A su juicio, más que una cuestión competencial, los puertos necesitan mayor flexibilidad para adaptarse a un mercado que cambia con rapidez y responder con agilidad a la competencia internacional. Como ejemplo, ha recordado que la ausencia de Presupuestos Generales del Estado impide actualizar determinadas tasas portuarias, una circunstancia que, en un entorno cada vez más competitivo, puede traducirse en pérdida de capacidad de reacción frente a otros puertos europeos y extracomunitarios. En este sentido, ha defendido que disponer de mayores márgenes de decisión contribuiría a reforzar la competitividad del conjunto del sistema portuario español.