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Iván Jiménez prioriza la actividad y los buques frente a la ocupación de suelo portuario

El presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao, Iván Jiménez, ha destacado este viernes en la Cámara de Comercio de Bilbao la importancia de apostar por la actividad y el crecimiento portuario real y sostenible, con el foco puesto en la llegada de buques, los tráficos y el equilibrio estratégico frente a la ocupación de suelo disponible.

Iván Jiménez ha dejado claro durante su intervención en “Los viernes de la Cámara” que el futuro del Puerto de Bilbao depende fundamentalmente de la capacidad para atraer actividad y tráficos marítimos. “En un espacio limitado y difícilmente ampliable, hay que optimizar mucho los espacios; mejor un 70% de ocupación si los que están dentro juegan mucho”, ha dicho. El presidente del Puerto de Bilbao ha comparado la gestión del puerto con la de un casino en Las Vegas: “Teniendo el puerto lleno, si no vienen barcos, un puerto se hunde”.

“Los puertos compiten como casinos: si los clientes no juegan, el puerto no tiene futuro”

Según Jiménez, el 65% de los ingresos portuarios proviene de las tasas de buques y mercancías, señalando que la clave de la sostenibilidad está en maximizar la actividad real y no en llenar la infraestructura con operadores que no generen negocio. Ha insistido en que la Autoridad Portuaria debe ejercer el control sobre todo el recinto, atrayendo proyectos que generen valor y evitando fórmulas donde los espacios queden ocupados de manera inactiva. “Los puertos compiten como casinos; si los clientes no juegan, el puerto no tiene futuro”, ha expuesto.

Apuesta multimodal

Jiménez ha repasado el balance de tráficos en 2025, destacando que el Puerto de Bilbao ha mantenido un papel relevante en el transporte de graneles líquidos, principalmente vinculados a Petronor y la energía, pero también a mercancía general de alto valor añadido. “Bilbao concentra cerca del 25% de los bienes que salen hacia Reino Unido”, ha explicado, subrayando el peso estratégico del puerto en la nueva realidad comercial post-Brexit. Asimismo, ha reconocido la dependencia que existe respecto a los grandes operadores energéticos, pero ha puesto en valor los esfuerzos de adaptación de la industria a los nuevos retos marcados por la sostenibilidad y la regulación de emisiones ETS.

$!Iván Jiménez ha destacado el valor del equipo humano de la Autoridad Portuaria de Bilbao y el compromiso de la comunidad portuaria. Foto J.P.
“Vamos a ser, en principio, el primer puerto del eje Atlántico en tener electrificados todos los muelles”

El presidente ha detallado que “el puerto ha tenido que reinventarse”, buscando diversificar su cartera de tráficos y apostando por la multimodalidad, siendo el puerto español con mayor porcentaje de mercancía canalizada por ferrocarril. “El día que tengamos la Variante Sur Ferroviaria, eso subirá de una forma importante”, ha señalado, mostrando la importancia de la conectividad terrestre y la colaboración con los puertos secos de Júndiz y Arasur, así como la participación en otros polos logísticos en Pancorbo, Madrid y Zaragoza.

Energía, sostenibilidad y puerto-ciudad

En materia de energía y sostenibilidad, Iván Jiménez ha remarcado el liderazgo de Bilbao y su apuesta por la descarbonización de las actividades portuarias. “Vamos a ser en principio el primer puerto del eje Atlántico en tener electrificados todos los muelles”, ha dicho, cifrando en cerca de 75 millones de euros la inversión en un proyecto que incluye la creación de una subestación de alta potencia y la generación de energía renovable, tanto solar como eólica, hasta producir 50 MW en el propio recinto para el año 2030.

$!Iván Jiménez ha remarcado el liderazgo de Bilbao y su apuesta por la descarbonización de las actividades portuarias.

Asimismo, ha puesto el acento en cómo estas medidas permitirán reducir emisiones y mejorar la convivencia puerto-ciudad: “La electrificación de los muelles nos va a permitir una reducción relevante en las emisiones, pero también un mayor confort para la ciudad, porque reduciremos ruido y humos provenientes de los buques atracados”. Asimismo, ha avanzado la creación de una “comunidad energética para que todos los miembros de la comunidad portuaria se beneficien de la energía limpia generada”.

Inversiones, transformación digital y tendencias mundiales

Jiménez ha señalado la envergadura de la estrategia inversora del Puerto de Bilbao, con un volumen de 273 millones de euros según el Plan de Inversiones 2019-2030 de la Autoridad Portuaria, con importantes partidas para la electrificación, la renovación de infraestructuras y el refuerzo de su conectividad interna y externa, tanto por carretera como por ferrocarril.

En el capítulo de transformación digital, ha puesto énfasis en la implementación de sistemas de control y gestión de datos, el uso de inteligencia artificial y el despliegue de nuevas plataformas telemáticas, subrayando su apuesta decidida “por la digitalización, como palanca de competitividad mundial, y para agilizar procesos y tráficos”.

Asimismo, ha afirmado que el futuro pasa “por una logística guiada por el dato”, capaz de anticipar necesidades, optimizar recursos y mejorar la sostenibilidad operativa, al tiempo que ha remarcado la importancia de entender las tendencias globales, desde la descarbonización a la gestión flexible de los grandes tráficos mundiales.

Fortalezas y debilidades

Durante su intervención, Iván Jiménez ha puesto de relieve que una de las mayores fortalezas del Puerto de Bilbao reside en el equipo humano y en la relación directa con la comunidad portuaria. Ha destacado “la gran experiencia” de su equipo y que los operadores valoran la proximidad y la agilidad que ofrece Bilbao en comparación con entidades portuarias mayores de Europa. “Los operadores también trabajan en otros puertos, pero no tienen esa relación tan directa con el equipo ni ese acceso”, ha asegurado.

También ha subrayado las ventajas competitivas de Bilbao en cuanto a infraestructuras (calado natural, conectividad multimodal) y posición estratégica. Sin embargo, ha reconocido que el Puerto de Bilbao “no es barato”, aunque lo compensa “a través de la calidad, porque los servicios son de primera calidad”.

Entre las debilidades, Jiménez ha citado la falta de espacio para ampliaciones futuras, la presión de la competencia internacional y el reto constante de mantener actividad y facturación que lo mantenga en una posición relevante, advirtiendo del riesgo de congestión en los puertos hub europeos y la necesidad de seguir adaptándose para no perder atractivo ante nuevos mercados y regulaciones.