Los trabajos, que están siendo realizados por la empresa Aceinsa Cantábrico por un importe de 290.935 euros, cuentan con un plazo de ejecución de tres meses. El nuevo cerramiento, que se está realizando de forma progresiva a lo largo de todo el perímetro portuario, tendrá, según ha explicado el presidente de la Autoridad Portuaria, César Díaz, “la misma tipología al instalado en la zona más urbana”, alcanzará los 4,5 metros de altura y contará con un remate superior de tubos curvos “que dificultará aún más la escalada y, por lo tanto, la intrusión, además de actuar como elemento de disuasión”.
Además, se instalará en esta zona nuevo alumbrado y cámaras de control para, como ha afirmado el máximo responsable de la administración portuaria, “mejorar la seguridad, visibilidad y vigilancia en este tramo del cerramiento portuario”.
En palabras del presidente de la APS “nuestro compromiso es asegurar que el puerto continúe siendo un espacio protegido, eficiente y preparado para afrontar los retos operativos y de seguridad que exige la actividad portuaria”.
“Continuaremos trabajando con rigor y responsabilidad para que todas las infraestructuras portuarias cuenten con los niveles de protección y fiabilidad que requiere un enclave estratégico como el nuestro”, ha concluido.