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La plantilla señala que la liquidación del Centro Portuario de Empleo abre la puerta a “un modelo sin control ni empleo estable”

La estiba de Avilés alerta de un efecto dominó sobre el sistema portuario si se liquida su CPE

Los estibadores del Puerto de Avilés han convocado huelga en varias fechas de febrero ante la liquidación del Centro Portuario de Empleo, un proceso que, denuncian, amenaza el empleo estable, rompe el modelo de estiba y puede sentar un precedente peligroso para el conjunto de los puertos españoles.

BILBAO. La convocatoria de huelga registrada para la segunda quincena de febrero en el Puerto de Avilés no es, según ha expresado a Diario del Puerto, Manuel Pravia, delegado de Personal del CPE de Avilés, un conflicto local ni coyuntural, sino una respuesta a lo que consideran un ataque frontal al modelo de la estiba y al empleo estable que sostiene la actividad portuaria.

El Sindicato de Estibadores del Principado de Asturias (SEPRA), afiliado desde este enero a IDC (International Dockworkers Council), anunció ayer el preaviso con paros parciales entre el 16 y el 20 y del 23 al 27 de febrero, en protesta por la liquidación del CPE, que califican de injustificada y con graves consecuencias sociales y económicas.

“Anomalía” y “decadencia”

Pravia subraya que lo que está ocurriendo en este enclave “no es una anomalía aislada”, sino el reflejo de un modelo “en decadencia tras la liberalización”, que ha dejado a las autoridades portuarias fuera del tablero y ha permitido y es escenario de “libertinaje” empresarial. Pravia advierte que lo que se permita en Avilés puede reproducirse en otros puertos, generando un efecto dominó que afecte a todo el sistema portuario español.

“Trato desigual” con otros puertos

El delegado sindical explica que la plantilla lleva cerca de cuatro años en un proceso de liquidación que genera una inseguridad permanente, tanto para los trabajadores como para la propia actividad portuaria. A su juicio, no se puede pretender sostener la competitividad “a base de sobrecargar a la gente” ni utilizar a los estibadores como parche estructural de los desajustes empresariales. “Nuestro trabajo es trabajar, no resolver continuamente los problemas de las empresas”, resume.

Hay convocados paros parciales entre el 16 y el 20 y del 23 al 27 de febrero en protesta por la liquidación del CPE

Uno de los elementos que más incomprensión genera entre los trabajadores es el trato desigual respecto a otros puertos. Pravia se pregunta por qué Avilés sí avanza hacia el cierre del CPE mientras en enclaves como Pasaia, con las mismas empresas operadoras, el modelo se mantiene. Según detalla, en Pasaia se mueven alrededor de 3 millones de toneladas con unos 80 trabajadores, mientras que en Avilés se gestionan unos 5 millones con apenas 41 estibadores. Para el delegado, los números evidencian un déficit estructural de personal que se suple mediante excesos de jornada y una presión insostenible sobre la plantilla.

Defensa del modelo

La nota del SEPRA incide en esa falta de personal, en el uso abusivo de la contratación eventual y en prácticas de intrusismo laboral, factores que, según el sindicato, precarizan el empleo y aumentan los riesgos para la seguridad y la salud de los trabajadores.

Desde el sindicato se insiste en que la liquidación del CPE no responde a causas económicas ni productivas, y que se ha optado por el cierre sin una negociación real orientada a buscar alternativas.

Este jueves 12 está previsto un encuentro de mediación entre las partes que podría desactivar la huelga

En este sentido, este jueves 12 está previsto un encuentro de mediación entre las partes que podría desactivar el preaviso. En el plano sindical, Manuel Pravia destaca el esfuerzo por evitar bloques enfrentados y por sumar apoyos, al margen de siglas. En el Puerto de Avilés conviven cuatro sindicatos y distintas afiliaciones, una pluralidad que, según defiende, no debería ser un obstáculo cuando están en juego unas 80 familias. “A mí no me sobra nadie”, afirma.

La huelga, añade, será secundada por una parte mayoritaria de la plantilla, “Lo que no estamos dispuestos a aceptar -dice-, es que se normalice la liquidación de los CPE como vía para precarizar el trabajo portuario. “La gente está cansada y ha perdido el miedo”, advierte el representante de los estibadores avilesinos, subrayando que la defensa de la estabilidad y la dignidad laboral en Avilés es también una línea roja para el conjunto del sistema portuario español.

Mapa sindical en Aviles

Al no existir Comité de Empresa, la representación de los estibadores en el Puerto de Avilés la ejercen dos delegados del SEPRA, afiliado este enero a IDC , y un delegado de Personal, en este caso, Manuel Pravia, que representa a toda la plantilla y que está afiliado al Frente Portuario de Avilés (a su vez, afiliado a IDC) y a UGT, en un contexto de pluralidad sindical y doble afiliación permitida. Así, el SEPRA cuenta con 31 afiliados, Frente Portuario, 17; UGT, 4, y SUEPA, que reúne mayoritamiente a afiliados de Coordinadora, 11.