BILBAO. El conflicto en el Puerto de Avilés se ha convertido en un foco de tensión en el sector portuario español, con los estibadores alertando de que la liquidación del Centro Portuario de Empleo abriría una “puerta a un modelo sin control ni empleo estable”.
Desde el Sindicato de Estibadores del Principado de Asturias (SEPRA), se critica que el proceso de liquidación del CPE se haya impuesto sin una negociación real orientada a buscar alternativas que garanticen continuidad laboral y estabilidad. La plantilla insiste en que la decisión, además de poner en riesgo sus empleos, puede sentar precedentes peligrosos para otros puertos del país, generando un efecto dominó en el sistema portuario español.
Tras meses de incertidumbre y la ruptura de las conversaciones con las empresas implicadas, los trabajadores han confirmado que los paros arrancarán el lunes 16 de febrero como respuesta directa al fracaso del diálogo en el marco del Sistema de Resolución de Conflictos Colectivos (SASEC). La huelga afecta de forma directa a 66 estibadores y, por extensión, a las empresas consignatarias cuya operativa depende de la actividad de estos profesionales.