La Organización Marítima Internacional (OMI) ha confirmado un avance decisivo para la entrada en vigor del Convenio Internacional sobre Responsabilidad e Indemnización por Daños en Relación con el Transporte Marítimo de Sustancias Nocivas y Potencialmente Peligrosas (Convenio HNS 2010), cuya aplicación podría hacerse efectiva a finales de 2027.
BILBAO. El paso definitivo se produjo tras la ratificación del protocolo por parte de Bélgica, Alemania, Países Bajos y Suecia durante la 113ª sesión del Comité Jurídico de la OMI celebrada en Londres. Con estas adhesiones, el convenio alcanza los 12 Estados contratantes exigidos para su entrada en vigor y cumple también el requisito relativo al tonelaje mínimo de las flotas implicadas.
La última condición pendiente es la verificación de que los Estados adheridos hayan recibido al menos 40 millones de toneladas de carga HNS durante el año de referencia. Según los datos comunicados a la OMI, los cuatro países que acaban de ratificar el convenio recibieron cerca de 28 millones de toneladas de este tipo de mercancías en 2025, mientras que los ocho Estados que ya formaban parte del acuerdo habían declarado más de 22 millones de toneladas en 2024.
“Quien contamina paga”
El convenio establece un sistema internacional de responsabilidad e indemnización para hacer frente a los daños derivados del transporte marítimo de sustancias peligrosas y nocivas, incluyendo productos químicos, gases licuados, combustibles, materiales inflamables y mercancías peligrosas transportadas en contenedores. Además de los daños por contaminación, cubre también riesgos asociados a incendios, explosiones, lesiones personales y daños materiales.
El convenio establece un sistema internacional de responsabilidad e indemnización para hacer frente a los daños derivados del transporte marítimo de sustancias peligrosas y nocivas
El régimen se basa en el principio de “quien contamina paga” y prevé la creación de un Fondo HNS destinado a complementar las indemnizaciones cuando se agote la responsabilidad económica del armador. La compensación total por incidente podrá alcanzar los 250 millones de derechos especiales de giro (DEG), equivalentes actualmente a unos 360 millones de dólares.
La entrada en vigor del convenio reforzará el marco internacional de protección frente a incidentes relacionados con mercancías peligrosas, en un contexto marcado por el creciente transporte marítimo de productos químicos y combustibles alternativos vinculados a la transición energética.