La Comisión Europea presentó ayer, 4 de marzo, la nueva Estrategia Portuaria de la Unión Europea, un marco destinado a reforzar la competitividad, seguridad y sostenibilidad de los puertos europeos mediante inversiones, digitalización, transición energética y medidas para proteger infraestructuras críticas.
BILBAO. La Comisión Europea publicó ayer la nueva Estrategia Portuaria de la Unión Europea, un documento que establece las prioridades para reforzar el papel de los puertos como infraestructuras críticas para el comercio, la energía, la seguridad y la resiliencia del continente.
Los puertos de la UE canalizan más de 3.400 millones de toneladas de mercancías al año, lo que representa el 74% del comercio exterior europeo, además de cerca de 395 millones de pasajeros anuales. En conjunto, el sistema portuario europeo cuenta con 283 puertos marítimos y 223 puertos interiores, que constituyen nodos esenciales para las cadenas logísticas y la conectividad territorial.
La estrategia responde a un contexto geopolítico más complejo y a la necesidad de transformar el sistema portuario para afrontar desafíos como la descarbonización, la digitalización, la competencia internacional o las amenazas de seguridad.
Marco de actuación
El documento establece un marco de actuación que combina iniciativas regulatorias, financiación pública y colaboración con los Estados miembros y el sector privado para modernizar las infraestructuras portuarias y reforzar su papel en la economía europea.
Entre los objetivos principales se encuentran mejorar la competitividad global de los puertos europeos, acelerar su transición energética, reforzar la seguridad frente a amenazas híbridas o criminales y garantizar inversiones suficientes para adaptarse a nuevas exigencias tecnológicas y medioambientales.
La nueva estrategia pretende transformar los puertos europeos en hubs energéticos, digitales e industriales capaces de impulsar la transición verde y reforzar la autonomía estratégica de la Unión Europea
En este contexto, la Comisión subraya que los puertos no solo son puntos de entrada y salida del comercio internacional, sino también centros industriales y energéticos capaces de impulsar nuevos ecosistemas económicos vinculados a la energía limpia, la innovación y la economía azul.
Competitividad, digitalización e innovación
Uno de los pilares de la estrategia se centra en reforzar la competitividad de los puertos europeos mediante la innovación tecnológica, la digitalización de procesos y la mejora de las conexiones con el hinterland.
La Comisión plantea impulsar soluciones digitales que permitan optimizar escalas portuarias, reducir tiempos de espera y mejorar la visibilidad de las cadenas logísticas. También se fomentará el uso de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial y el despliegue de redes 5G en instalaciones portuarias.
Además, el documento prevé mejorar las conexiones ferroviarias y fluviales con los puertos, reforzando la integración multimodal dentro de la red transeuropea de transporte.
Puertos como hubs energéticos de la transición verde
Otro eje central de la estrategia es el papel de los puertos en la transición energética europea. Actualmente, cerca del 40% de las mercancías que manejan los puertos están relacionadas con productos energéticos, lo que los convierte en nodos clave para la transformación del sistema energético europeo.
La estrategia apuesta por acelerar la electrificación de los puertos, desplegar sistemas de suministro eléctrico a buques en puerto (OPS) y desarrollar infraestructuras para combustibles alternativos como el hidrógeno o los combustibles renovables.
También se pretende fomentar la cooperación entre puertos, industrias y operadores energéticos para crear ecosistemas industriales basados en energías limpias.
Seguridad portuaria y protección de infraestructuras críticas
El refuerzo de la seguridad es otro de los pilares destacados de la estrategia, especialmente ante el aumento de amenazas como el crimen organizado, el tráfico de drogas, los ciberataques o las amenazas híbridas.
La Comisión prevé actualizar la normativa europea de seguridad marítima, desarrollar evaluaciones coordinadas de riesgos y mejorar los controles en los puertos europeos.
Asimismo, se plantea reforzar la cooperación internacional para mejorar la seguridad en puertos de terceros países desde los que parten mercancías hacia la UE.
Financiación y apoyo a la red portuaria europea
La estrategia reconoce que la transformación del sistema portuario europeo requerirá importantes inversiones públicas y privadas.
Desde 2014 la UE ha destinado cerca de 10.000 millones de euros a proyectos portuarios relacionados con sostenibilidad, conectividad e innovación, a través de instrumentos como el Mecanismo Conectar Europa o los fondos de cohesión.
De cara al próximo marco financiero plurianual, la Comisión prevé seguir apoyando inversiones en electrificación, digitalización, resiliencia climática y seguridad portuaria.