La empresa estibadora Operaciones Portuarias Canarias (OPCSA), perteneciente a Terminal Investment Limited (TiL) -Grupo MSC- tiene previsto poner en servicios sus dos nuevas grúas Malaccamax el próximo mes de abril una vez hayan superado los preceptivos períodos de prueba.
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA. Hace unos días llegaban al Puerto de Las Palmas las dos nuevas grúas Malaccamax de OPCSA, en las que la empresa estibadora del Grupo TiL ha invertido alrededor de 22,5 millones de euros. Las previsiones de la compañía estibadora es poder ponerlas en funcionamiento en abril, momento que será el punto culminante de todo un complejo proceso que comenzó hace más de un año.
A finales de 2024, OPCSA formalizó el contrato con el fabricante chino de maquinaria portuaria ZPMC para la adquisición de las dos nuevas grúas, dos unidades prácticamente idénticas a las que la empresa estibadora puso en funcionamiento en diciembre de 2023.
Una vez estuvieron finalizadas, un equipo de profesionales altamente especializados se desplazó a China alrededor de un mes para realizar numerosas pruebas de funcionamiento. Una vez finalizaron estas pruebas, el pasado mes de noviembre se aprobó el traslado hasta el Puerto de Las Palmas, comenzando un viaje que ha durado dos meses y que finalizó hace unos días con la llegada del buque “Zhen Hua 23”, especializado en este tipo de transportes.
Tras su llegada a puerto, comienza el proceso de descarga, que también es complejo. Antes de sacarlas del buque, es necesaria la instalación de raíles en el muelle perpendiculares al buque, por donde se moverán las grúas hasta que estén plenamente depositadas en el muelle. En estos momentos, esos raíles ya están instalados. La descarga de la primera de esas unidades se producirá mañana martes, mientras que la segunda tocará el muelle el jueves.
Tras la descarga, el siguiente paso es la instalación de los últimos elementos -como las jaulas para los trincadores, que llevará a cabo TEC Container- y la realización de nuevas pruebas. En esta fase del proceso se produce la conexión de las grúas a la red eléctrica para suministrarles energía, así como su conexión a la fibra óptica, lo que permite tener monitorizada la grúa en todo momento.
Antes de la entrada en servicio de las grúas, tiene lugar uno de los momentos más críticos de esta fase de pruebas, cuando la nueva maquinaria se somete a una operativa de 24 horas ininterrumpidas. Esta prueba se realiza para testar si la máquina puede trabajar durante 24 horas sin ningún tipo de fallos o incidencia. Si es así, la grúa ya puede entrar en servicio.
Estas dos nuevas grúas son prácticamente idénticas a las que OPCSA puso en servicio en 2023. La compañía tiene establecida una política de estandarización para simplificar y optimizar procesos.
A la llegada de estas dos unidades Malaccamax se suma la adquisición de nuevas grúas RTGs a Konecranes. De hecho, en las próximas semanas un equipo de OPCSA se desplazará a Colonia para testar el funcionamiento de estas unidades.
En los últimos años, la terminal del Puerto de Las Palmas del Grupo TiL está acometiendo un ambicioso plan de inversiones y adquisición de maquinaria para poder hacer frente al incremento de tráficos y poder atender a los buques portacontenedores más grandes que surcan los mares en estos momentos, y que alcanzan capacidades de 24.000 TEUs. La reestructuración de las rutas comerciales globales ha posicionado al Puerto de Las Palmas como un importante puerto de transbordo. De hecho, Puertos de Las Palmas cerró el pasado año con un tráfico de contenedores superior a los 1,5 millones de TEUs.