Port de Barcelona da un paso adelante este año en la transformación de la actividad de cruceros con el impulso de un conjunto de actuaciones clave orientadas a hacerla más sostenible, eficiente y alineada con sus objetivos ambientales y de sostenibilidad.
MIAMI. Entre las principales novedades destaca el inicio de la instalación de los primeros sistemas OPS en las terminales de cruceros, concretamente en las de MSC y Royal Caribbean. Estos sistemas permitirán que los barcos se enchufen a la red eléctrica mientras están atracados, deteniendo los motores auxiliares y reduciendo significativamente las emisiones y el ruido en el puerto y en su entorno.
Este año, llegarán al Puerto de Barcelona un total de 9 barcos nuevos y el 57% de las escalas serán de buques de menos de 10 años de antigüedad. El 22% de las escalas serán de barcos propulsados por GNL y también se está realizando suministro de biofuel, mientras se trabaja en la llegada del primer crucero propulsado por metanol.
Infraestructuras de última generación
Paralelamente, Port de Barcelona avanza en la reordenación y modernización de las infraestructuras para cruceros. A finales de año está previsto el cierre e inicio del derribo de la terminal C del muelle Adossat, que dejará de prestar servicio a finales de octubre, así como el cese de la actividad de la terminal Barcelona Sud, situada en el World Trade Center, previsto para finales de año.
Estas actuaciones permitirán disponer de espacios más adecuados a los requerimientos actuales del sector y abrirán la puerta a infraestructuras más modernas y sostenibles.
El cierre de estas terminales se enmarca en el proceso de reorganización acordado con el Ayuntamiento de Barcelona, que tiene como objetivo reducir el número de terminales, mejorar su eficiencia operativa y favorecer un modelo de cruceros con un impacto más positivo para la ciudad, potenciando especialmente los cruceros de puerto base.
Además, Port de Barcelona ha planificado actuaciones complementarias para optimizar la movilidad asociada a este tráfico y en la rehabilitación de tramos del muelle Adossat, que incorporarán sistemas OPS para garantizar que, a medio plazo, todos los cruceros puedan operar con conexión eléctrica a tierra. Así, se está trabajando en un estudio de evaluación de la movilidad generada por los cruceros y en las infraestructuras necesarias para hacerla más fluida, como el desdoblamiento del puente Porta d’Europa o un corredor urbano entre la plaza de las Drassanes y el barrio de la Marina del Prat Vermell y la Zona Franca.
Con este conjunto de iniciativas, Port de Barcelona reafirma su compromiso con una actividad de cruceros más sostenible, innovadora y compatible con su entorno urbano, consolidándose como un referente en el Mediterráneo en la transición hacia un modelo portuario más responsable.
Port de Barcelona ha presentado las novedades de la actual temporada esta semana en Seatrade Cruise Global, la principal feria del sector crucerístico a nivel internacional, que tiene lugar anualmente en Miami. La Autoridad Portuaria y su Comunidad Portuaria de Cruceros (consignatarios, terminales y provisionistas, entre otros) están presentes un año más en este evento, que cierra mañana sus puertas.
La delegación de Port de Barcelona en Seatrade está integrada este año por Carla Salvadó, subdirectora general de Comercial y Marketing; José María Rovira, director de Operaciones Marítimas; Mar Pérez, jefa de Cruceros, y Gemma Gràcia, Cruise Manager.