La Autoridad Portuaria de Valencia sigue avanzando en la transformación de la Marina de Valencia como polo de atracción de nuevas iniciativas empresariales. Por ello, ha sacado a concurso la concesión para convertir la antigua base del Victory Challenge -equipo que compitió en la XXXII America’s Cup- en un centro empresarial de tecnología e innovación.
VALENCIA. En concreto, Valenciaport quiere convertir esta edificación en un centro empresarial de tecnología e innovación destinado a emprendimiento, oficinas, formaciones y eventos. La antigua base del equipo Victory Challenge está ubicada en el Muelle Estación 2 de la Marina de Valencia, y fue construida en el año 2006 como parte de las obras de adecuación de infraestructuras con motivo de la celebración de la 32ª edición de la America’s Cup, que tuvo lugar en el año 2007.
La superficie construida total asciende a 3.043,14 metros cuadrados, de los cuales se destinan a almacén 1.607,03 metros cuadrados, dejando para oficinas una extensión de 1.436,11 metros cuadrados. La concesión se otorga por un período de 15 años, y requerirá una inversión inicial mínima de dos millones de euros.
Con este nuevo paso, Valenciaport da cumplimiento al acuerdo del Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Valencia celebrado el pasado 17 de diciembre, cuando se aprobaron los pliegos de este concurso público.
Uno de los aspectos que más se valorará a la hora de elegir el futuro explotador de este nuevo espacio es que el proyecto se alinee con la estrategia de la Autoridad Portuaria de Valencia de transformar la Marina de Valencia como espacio de interacción puerto y ciudad y polo de atracción de la innovación.
Por ello, el futuro centro deberá ayudar a crear un ecosistema que fomente el emprendimiento, la innovación tecnológica y la colaboración entre empresas de alto tecnológico o de alta intensidad innovadora.
De hecho, según establecen los pliegos, se valorará la capacidad para actuar como nodo de generación de talento, ideas y empresas, así como su impacto en la economía del conocimiento de Valencia.
La Autoridad Portuaria de Valencia ha establecido en esos pliegos como requisito indispensable garantizar que, al menos, un 30% de los espacios generados se dediquen de manera íntegra a emprendimiento, startups y scaleups con el fin de alinear la actividad con el objeto de la concesión.
También se valorará el impacto de la propuesta en la creación de empleo cualificado, el apoyo a nuevas empresas y desarrollo de programas de innovación abierta o tecnológica, y la creación de un hub de emprendimiento real que desarrolle programas propios o en colaboración con terceros para la generación de nuevas ideas y empresas.
La concesión se otorga por un período de 15 años y requerirá de una inversión inicial mínima de dos millones de euros
Nuevo entorno
En los últimos años, la Autoridad Portuaria de Valencia ha decidido impulsar una serie de proyectos para redefinir el entorno portuario más cercano a la ciudad de Valencia.
El último paso dado en este sentido tuvo lugar en diciembre, cuando el Órgano de Cooperación Interadministrativa entre el Ayuntamiento de Valencia y APV acordó dar luz verde al proyecto de urbanización definitiva del entorno del Edificio del Reloj del Puerto de Valencia, que se prevé que esté totalmente completada a finales del próximo año.
Esta remodelación, que comenzó con las obras de derribo de la Casa de la Copa, la lleva a cabo la institución portuaria valenciana y cuenta con un presupuesto cercano a los dos millones de euros.
Esta nueva urbanización incluye áreas ajardinadas, pérgolas, zonas de sombra, mobiliario urbano y un pavimento que orienta los itinerarios para peatones. También contempla mantener el arbolado existente y la renovación del alumbrado. Asimismo, se reducirán las dimensiones de la rotonda actual frente al Edificio del Reloj, según anunció Catalá.
Un proyecto de marcado carácter sostenible
El futuro centro empresarial deberá tener un marcado carácter ambiental. Los pliegos dan una alta importancia a la implementación de medidas de calidad medioambiental y sostenibilidad, orientadas a minimizar el impacto ambiental, optimizar el consumo de recursos y promover la economía circular.
En concreto, se valorará la implantación de medidas de eficiencia energética y reducción de emisiones, la gestión sostenible del agua, la utilización de materiales para promover la economía circular, la calidad ambiental interior, y la promoción de una movilidad sostenible con una relación directa con el entorno.
Así, la incorporación de sistemas de climatización y ventilación eficientes, con control inteligente y recuperación de calor; la instalación de sistemas de generación fotovoltaica o energía renovable para autoconsumo parcial o total del edificio; la reutilización de aguas grises o pluviales para riego o limpieza; ➢la priorización de materiales de origen local o bajo impacto de transporte; el control de la calidad del aire interior mediante ventilación natural o mecánica controlada; la instalación de puntos de recarga eléctrica para vehículos y bicicletas; o la integración paisajística y compatibilidad visual con el entorno portuario y urbano, serán tenidos muy en cuenta.