madrid. Más allá de los discursos y las palabras elegidas, las cinco grandes formaciones políticas que obtendrán el próximo domingo representación en el parlamento andaluz coinciden en sus programas electorales en dos ideas básicas fundamentales.
En primer lugar, Andalucía posee un potencial logístico incuestionable, otorgado por su ubicación física en el sur de Europa, por su ubicación geoestratégica en las cadenas marítimas globales y, además, por contar con infraestructuras logísticas de primer nivel, y el mejor ejemplo son las siete autoridades portuarias de interés general.
Dicho esto, en segundo lugar en los programas electorales se evidencia que Andalucía a su vez posee un enorme handicap logístico fruto del déficit enorme en infraestructuras de conectividad intermodal y de vertebración del territorio, lo que limita su capacidad logística y su desarrollo económico.
Es este déficit y los retos competenciales que comporta el eje principal de las propuestas logísticas en estas elecciones al Parlamento Andaluz de 2026, con una coincidencia generalizada en las soluciones a abordar.
La primera de ellas es el ferrocarril, su papel esencial en la vertebración territorial y las urgencias para alcanzar la plena conectividad ferroportuaria de los grandes nodos logísticos andaluces.
Como segundo gran ámbito están precisamente los puertos andaluces de interés general, desde el convencimiento de que hacen falta nuevas medidas y sinergias para exprimir su potencial.
Como tercer gran ámbito está el desarrollo de una red logística en Andalucía capaz de disponer a lo largo y ancho de la región de hubs intermodales especializados que concentren la actividad y respondan a las necesidades concretas de cada área.
Para abordar estos retos, las competencias de la Administración central, sobre todo en materia ferroviaria, se alzan como uno de los grandes escollos dado que en ocasiones el único recurso de Andalucía es alzar la voz y presionar con mayor o menor tino a un gobierno al que se le demanda equilibrio para no dejar de lado las legítimas y merecidas aspiraciones logísticas de Andalucía.