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MARÍTIMO · Diario del Puerto visita el Puerto de Liverpool de la mano de Peel Ports para conocer la realidad y los planes de futuro del enclave

Liverpool afina su ambición portuaria con 1.000 millones de libras de inversión

Histórico, de gran tradición y referente en Gran Bretaña, el Puerto de Liverpool abrió sus muelles a Diario del Puerto durante la reciente presentación de la AP de Bilbao y UniportBilbao en la ciudad inglesa, en una visita que permitió conocer desde Peel Ports su realidad, sus tráficos y su futuro.

Liverpool. La ciudad de Liverpool suena a fútbol, con dos clubes de identidad universal como Liverpool FC y Everton, y, sobre todo, suena a los Beatles. Hasta el puerto se asoma en “Maggie Mae”, el breve fragmento de una canción tradicional local incluido en Let It Be (1970): “To the port of Liverpool, they returned me to”, un eco portuario que lleva desde los muelles que impulsaron el crecimiento de Liverpool hacia una infraestructura moderna que busca ganar peso en las cadenas logísticas británicas y globales.

Diario del Puerto tuvo la oportunidad de conocer esa transformación en junio, durante la presentación realizada en el emblemático Royal Liver Building por la AP de Bilbao y Uniport ante cargadores británicos. La misión, encabezada por sus presidentes, Iván Jiménez y F. Jaber Bringas, continuó con una visita a las instalaciones de Peel Ports, anfitrión y principal actor del enclave.

EL DATO
43

millones de toneladas. Un total de 43 millones de toneladas es el volumen anual de mercancías que manipula el Puerto de Liverpool.

La diversificación como fortaleza

El Puerto de Liverpool se extiende por ambas orillas del río Mersey y manipula más de 43 millones de toneladas anuales. Su fortaleza reside en la diversificación: contenedores, carga rodada, acero, graneles agroalimentarios, biomasa, madera, mercancía general, cargas de proyecto, logística, cruceros y servicios marítimos. Es también un motor regional, con unos 1.200 empleos directos y un tejido marítimo que enlaza actividad portuaria, industria y distribución. En contenedores combina Royal Seaforth, instalación histórica para tráficos oceánicos y de corta distancia, con Liverpool2, terminal de aguas profundas inaugurada en 2016 tras una inversión de 400 millones de libras.

Peel Ports quiere consolidar Liverpool como gran puerta oceánica del norte de Inglaterra y reducir la dependencia británica de los puertos del sureste

Estrategia y conexión ibérica

Peel Ports quiere consolidar Liverpool como gran puerta oceánica del norte de Inglaterra y reducir la dependencia británica de los puertos del sureste. Aspira a captar el 20% del mercado nacional de contenedores y tiene al acero entre sus palancas: en 2024 manipuló 702.000 toneladas, un 35% más, crecimiento que sustenta 32 millones de libras para nuevos almacenes y una segunda terminal automatizada. La conexión ibérica encaja en esa estrategia, con navieras como WEC Lines, CLdN, Boluda, Samskip, CMA CGM o Suardíaz operando servicios entre Liverpool y puertos como Bilbao, Santander, Gijón o Vigo, lo que subraya el potencial del corredor comercial España–Noroeste de Inglaterra.

Los flujos incluyen productos frescos, bienes de consumo, acero y mercancía rodada, acercando la entrada marítima a los centros productivos y de consumo del norte británico.

El futuro suma ferrocarril, automatización y descarbonización. Peel Ports proyecta una terminal ferroviaria interior en las Midlands, ha implantado un AutoGate de diez carriles y persigue emisiones netas cero en sus operaciones en 2040. Como puerto de una larga y rica tradición, Liverpool muestra una ambición renovada y afina para que su nombre suene a nuevas rutas y cadenas más eficientes.

Un puerto privado con autoridad pública

El modelo portuario británico difiere del español. Peel Ports no es uno de varios operadores asentados en un puerto administrado por una autoridad pública, sino que el grupo es propietario del Puerto de Liverpool y, a través de The Mersey Docks and Harbour Company, asume las funciones de “Statutory harbour authority”, entre ellas la seguridad de la navegación, las ayudas marítimas y la gestión del tráfico de buques en el Mersey.

A la vez, Peel Ports dirige comercialmente el enclave y opera buena parte de sus terminales y servicios, con equipos especializados en contenedores, graneles, carga general, ro-ro, logística y servicios marítimos. Royal Seaforth Container Terminal está operada dentro de esa estructura. Liverpool2, su gran terminal de aguas profundas, se desarrolla y explota mediante la asociación constituida por Peel Ports con Terminal Investment Limited (TiL), brazo terminalista de MSC. El recinto alberga navieras y operadores especializados. Liverpool combina así las figuras de propietario, autoridad portuaria y operador, pero incorpora socios y clientes privados. No responde al esquema español de autoridad pública que concesiona terminales independientes, por lo que no cabe presentar a Peel Ports como un concesionario más.

Liverpool quiere crecer en Asia

Phil Hall, director del Puerto de Liverpool, destaca que “Peel Ports invertirá 1.000 millones de libras adicionales durante los próximos cinco años, con Liverpool como pieza central del programa”. Su posición occidental, explica, lo convierte en “una puerta natural para el comercio transatlántico y el mercado del mar de Irlanda”, capaz de ahorrar hasta 200 millas por contenedor frente a los puertos del sur. El desafío será traducir esa ventaja en nuevas escalas. “Atraer y retener grandes servicios oceánicos en Liverpool2, especialmente desde Asia, será el factor más importante para alcanzar nuestras aspiraciones de cuota de mercado”, sostiene Hall. El Brexit añade complejidad documental y controles al corredor hortofrutícola ibérico, mientras las disrupciones marítimas, los cambios de alianzas y los aranceles “generan incertidumbre para los volúmenes de contenedores y la planificación de las cadenas de suministro”, afirma.

Intermodalidad para una mayor conectividad

La conectividad terrestre es un importante argumento comercial de Peel Ports Liverpool. En este sentido, Royal Seaforth dispone de una terminal ferroviaria interior capaz de manipular contenedores, graneles y carga general. Desde Liverpool funciona además una conexión intermodal diaria con East Midlands Gateway impulsada por MSC junto a GB Railfreight y Maritime Transport, capaz de captar anualmente unos 20.000 viajes de camión. Peel Ports prevé reforzar esa malla con una nueva terminal ferroviaria interior en las Midlands, concebida para acercar la capacidad de Liverpool2 a las áreas manufactureras, de construcción y distribución. Por carretera, el puerto se encuentra próximo a diez enlaces de autopista y conecta con la M6, M62, M57 y M58. Un AutoGate automatizado, dotado con diez carriles tras una inversión de 20 millones de libras, tiene como objetivo reducir las esperas y ordenar los accesos.

Competencia en un mapa más incierto

Uno de los principales retos de Liverpool, según Peel Ports, será convertir la capacidad de Liverpool2 en servicios oceánicos estables y con mayor cuota, especialmente en los tráficos con Asia, en un contexto en el que los puertos de Felixstowe y Southampton concentran buena parte del mercado británico de contenedores, mientras Dublín compite en el mar de Irlanda. La compañía asume que, aunque la fachada occidental aporta cercanía al norte de Inglaterra y orientación transatlántica, por sí sola no garantiza escalas.

Por otra parte, el Brexit genera costes y complejidad documental en el comercio europeo, un reto especialmente sensible para los productos frescos ibéricos, donde cada control añadido afecta al tiempo, aunque Liverpool puede compensarlo parcialmente con menos kilómetros por carretera hasta los destinos septentrionales. A ello se suman la reorganización de alianzas navieras, las tensiones geopolíticas, los aranceles y las alteraciones de rutas. La diversificación reduce exposición, pero exige capacidad flexible para contenedores, ro-ro, acero, energía y mercancía de proyecto.

Entretanto, la descarbonización abre negocios ligados a la energía eólica marina y, al mismo tiempo, reclama inversiones. Peel Ports se ha fijado el objetivo de las cero emisiones netas en sus propias operaciones para 2040. En Liverpool ha incorporado cinco aerogeneradores, mientras Liverpool2 utiliza grúas eléctricas capaces de devolver energía a la red. El desafío mayor está fuera del recinto, ya que combustibles, buques e infraestructuras requieren de coordinación con las navieras.