Los estibadores del Puerto de Avilés han iniciado este lunes la segunda semana consecutiva de huelga sin avances en la negociación con la patronal, en un conflicto centrado en la defensa del empleo estable, el mantenimiento del CPE y el modelo laboral vigente.
BILBAO. Los trabajadores han comenzado la segunda semana de paros “sin que se haya producido ningún avance en la negociación con las empresas”, en un conflicto que tiene como eje central “la defensa del empleo estable, el mantenimiento del Centro Portuario de Empleo (CPE) y la preservación de un modelo laboral que garantiza seguridad, profesionalidad y eficiencia en los muelles”, según el comunicado difundido este lunes por el International Dockworkers Council (IDC).
Tras más de una semana de movilizaciones, el colectivo denuncia “la falta de voluntad negociadora por parte de la patronal”, que mantiene su intención de liquidar el CPE “sin haber explorado alternativas reales ni ofrecer garantías efectivas de empleo para el conjunto de la plantilla”. Según el comunicado de IDC, esta decisión “no responde a causas económicas ni productivas” y supone “una amenaza directa para decenas de empleos y para la estabilidad operativa del puerto”.
“Mucho más allá de Avilés”
La huelga está evidenciando las consecuencias del bloqueo, con “varios buques amarrados y la actividad seriamente condicionada”, lo que, a juicio de los estibadores, demuestra que el conflicto “no es artificial ni simbólico, sino el resultado de una gestión empresarial que pone en riesgo el normal funcionamiento de una infraestructura estratégica para Asturias”.
Las propuestas empresariales, basadas en “subrogaciones individuales y dispersión de la plantilla”, no garantizan “empleo real ni continuidad del trabajo, especialmente en un puerto con cargas irregulares”, y “abren la puerta a una mayor precarización”, explica IDC, que subraya que lo que está en juego “va mucho más allá de Avilés” y sitúa el conflicto como parte de una deriva que cuestiona el modelo profesional de estiba construido durante décadas en los puertos del Estado.
Los estibadores reivindican la “paralización inmediata del proceso de disolución del CPE”
En este contexto, las reivindicaciones de los estibadores incluyen la “paralización inmediata del proceso de disolución del CPE”, “apertura de una negociación real que garantice el mantenimiento del empleo y los derechos laborales”, “reducción de la precariedad mediante la integración de trabajadores eventuales” y “fin del intrusismo y cumplimiento estricto de la normativa del sector”.
Apoyo internacional
El conflicto cuenta, además, con “un amplio y creciente apoyo internacional” de organizaciones sindicales vinculadas al IDC, que consideran lo que ocurre en Avilés “un precedente clave para el futuro del sector”. En todo caso, los estibadores reiteran que “se siguen respetando los servicios esenciales”, garantizando mercancías perecederas, peligrosas y el abastecimiento estratégico.
Asimismo, hacen “un llamamiento urgente a la Autoridad Portuaria y a las empresas para que abandonen el inmovilismo y se sienten a negociar con seriedad”, al considerar que la prolongación del conflicto “es evitable si existe voluntad de diálogo y respeto”.