La huelga en la estiba en el Puerto de Avilés mantiene el enfrentamiento entre la parte sindical, por un lado, y las empresas y la Autoridad Portuaria, por otro, después de que su presidente calificara de “no negociable” la continuidad del Centro Portuario de Empleo e instara a desconvocar el paro.
BILBAO. La convocatoria de huelga en el Puerto de Avilés continúa activa tras el comunicado hecho público el martes por el presidente de la Autoridad Portuaria, Santiago Rodríguez Vega, en el que sostiene que es “no negociable la continuidad del CPE” y apremia a los trabajadores a poner fin al paro.
La AP de Avilés defiende la legitimidad de las empresas para liquidar el CPE dentro del marco legal vigente
En respuesta, el Sindicato de Estibadores del Principado de Asturias (SEPRA) cuestiona algunas de las afirmaciones del presidente y señala que la huelga no responde a una única organización, afirmando que en el puerto existen actualmente tres sindicatos (SEPRA, Frente Portuario de Avilés y UGT, además de un afiliado a CCOO), “que defienden conjuntamente una misma línea de acción, la defensa del modelo de los CPE”.
Subrogación y garantía de empleo
En relación con la eventual disolución del Centro Portuario de Empleo, SEPRA sostiene que “no hay razón alguna para liquidar el Centro Portuario de Empleo” y asegura que de las cinco empresas que lo integran “sólo han votado dos sí a la disolución”.
Asimismo, el sindicato expresa dudas sobre la capacidad de algunas compañías para asumir la subrogación de trabajadores y apunta que, a su juicio, no se han presentado planes que garanticen el mantenimiento del empleo.
La parte social afirma estar dispuesta a desconvocar la huelga “si se abre un espacio de diálogo con garantías”
SEPRA también remite al acuerdo suscrito en 2020 para la constitución del CPE, en el que, según indica, los trabajadores aceptaron rebajas en determinados conceptos salariales y la modificación de funciones a cambio de la creación del Centro Portuario de Empleo. A su juicio, ese precedente demuestra que el modelo fue fruto de una negociación previa y que la Autoridad Portuaria de Avilés podría promover una mesa de mediación similar a la de entonces. La parte social afirma que estaría dispuesta a desconvocar la huelga si se abriera un espacio de diálogo con garantías.
Por su parte, la Autoridad Portuaria de Avilés ha defendido públicamente la legitimidad de las empresas para liquidar el CPE dentro del marco legal vigente y ha señalado que la huelga no está provocando daños significativos ni retrasos operativos, insistiendo en la necesidad de recuperar la normalidad.
Apoyo internacional
En paralelo al conflicto local, los estibadores de Avilés han recabado apoyos internacionales. En una carta fechada el 23 de febrero de 2026, la Federación Nacional de Puertos y Dársenas de la CGT francesa acusa recibo de la solicitud de solidaridad y comunica que el buque desviado desde Avilés se encuentra fondeado en Honfleur.
La organización explica que, al tratarse de un puerto pequeño donde no cuentan con suficiente implantación, no les es posible bloquear el barco, aunque expresan su disposición a estudiar otras formas de apoyo si se produjeran nuevos desvíos a puertos franceses.