Europa pierde cuota marítima global, pero sigue controlando el corazón estratégico del transporte marítimo mundial, según concluye la European Shipowners’ Associations (ECSA) en su nuevo informe “The Economic Value of European Shipping”.
BILBAO. El informe de la Asociación de Armadores Europeos dibuja una industria marítima europea todavía dominante en términos tecnológicos, industriales y logísticos, aunque sometida a una presión creciente por el acelerado crecimiento asiático, y lo sitúa como uno de los pilares económicos, energéticos e industriales de la UE en un escenario marcado por la competencia asiática y las tensiones geopolíticas globales.
El estudio calcula que el impacto económico total del transporte marítimo europeo alcanzó en 2023 los 148.700 millones de euros y sostiene alrededor de 1,68 millones de empleos a escala mundial. La actividad genera además una facturación de 241.400 millones de euros, muy por encima de los niveles previos a la pandemia.
ECSA sostiene que el transporte marítimo constituye actualmente una infraestructura estratégica para la economía europea. El 76% del comercio exterior comunitario se mueve por vía marítima y gran parte del abastecimiento energético europeo depende igualmente del transporte marítimo global.
Expansión de Asia-Pacífico
La flota controlada por armadores europeos alcanza los 570,5 millones de GT repartidos en 22.403 buques. Aunque Europa mantiene aproximadamente un tercio de la capacidad marítima mundial, su participación desciende desde el 38,5% de 2018 hasta el 32,8% en 2025 debido al rápido crecimiento asiático.
El informe insiste en que esta pérdida relativa no implica un retroceso europeo en términos absolutos. La capacidad de la flota europea crece un 11% desde 2018 y registra en 2025 el mayor incremento anual del período, con un aumento del 2,6%.
Europa sigue liderando el shipping mundial, pero Asia crece más rápido
El problema, según ECSA, es la velocidad de expansión de Asia-Pacífico, impulsada especialmente por China. La región pasa de controlar el 40,8% de la flota mundial en 2018 al 45,1% en 2025. Pese a ello, Europa continúa liderando algunos de los segmentos más relevantes del mercado marítimo global. Los armadores europeos controlan el 45% de la capacidad mundial de portacontenedores, el 34% de los petroleros, el 32% de los LNG carriers y el 28% de los bulk carriers.
Operativa global
La organización considera que esta presencia convierte al shipping europeo en un activo geopolítico de primer orden.
El informe subraya que la flota europea opera globalmente y no únicamente en aguas comunitarias. Aproximadamente el 21% del tonelaje mercante que opera actualmente en Asia está controlado por armadores europeos, porcentaje que es del 34% en el segmento de contenedores.
Cerca del 21% del tonelaje mercante que opera en Asia está controlado por armadores europeos, que sube al 34% en los contenedores en Asia
El estudio destaca también el papel estratégico del transporte marítimo para la transición energética europea. Los bulk carriers europeos participan activamente en el transporte de minerales y materias primas críticas necesarias para fabricar baterías, aerogeneradores, paneles solares y vehículos eléctricos.
El gran desafío del combustible
Otro de los grandes ejes del informe es la transición hacia combustibles marítimos sostenibles. ECSA sostiene que los armadores europeos lideran actualmente la inversión global en buques preparados para operar con combustibles low and zero carbon (LZCF). El 44% del tonelaje mundial encargado de este tipo de buques corresponde a compañías europeas.
Dentro de la cartera europea de pedidos, el 54% del GT encargado podrá utilizar combustibles alternativos. Sin embargo, el informe alerta sobre la creciente dependencia energética europea en este ámbito.
EL DATO
32,8%
FLOTA MUNDIAL. La flota controlada por armadores europeos supuso en 2025 un 32,8% de la flota mundial, según el informe de ECSA.
Asia-Pacífico concentra el 74% de la futura producción mundial de combustibles marítimos sostenibles, mientras Europa apenas alcanza el 10%. ECSA considera que esta brecha amenaza la competitividad industrial europea y plantea destinar parte de los ingresos procedentes del ETS marítimo europeo al desarrollo energético e industrial vinculado a combustibles sostenibles.
Fortaleza económica
El estudio también pone de relieve la fortaleza económica alcanzada por el shipping europeo tras la pandemia. El valor añadido generado directamente por el sector asciende ya a 69.500 millones de euros, frente a los niveles muy inferiores registrados antes de 2020. El empleo directo asociado al transporte marítimo europeo alcanza las 233.500 personas. Los efectos indirectos e inducidos elevan la cifra total hasta 1,68 millones de empleos vinculados al sector.
El informe atribuye esta evolución a la recuperación del comercio internacional tras la pandemia, el incremento de los fletes marítimos y la elevada demanda global de transporte marítimo registrada durante los últimos ejercicios.
Otro aspecto destacado por ECSA es el mayor tamaño medio de los buques europeos. La capacidad total aumenta a mayor velocidad que el número de unidades, reflejando inversiones en barcos de mayor dimensión y eficiencia. ECSA considera finalmente que el liderazgo marítimo europeo dependerá en los próximos años de la capacidad comunitaria para mantener competitividad industrial, estabilidad regulatoria y autonomía energética frente a otras grandes regiones marítimas.
Una flota diversificada y en segmentos clave
La flota controlada por armadores europeos mantiene posiciones de liderazgo en algunos de los segmentos más estratégicos del transporte marítimo mundial, según destaca el informe de ECSA. Los armadores europeos controlan el 45% de la capacidad mundial de portacontenedores, el 52% de los ferries, el 34% de los petroleros, el 32% de los LNG carriers y el 28% tanto de los bulk carriers como de los buques para transporte de vehículos.
El estudio subraya que esta diversificación constituye uno de los grandes activos estructurales del shipping europeo porque permite mantener una fuerte presencia en sectores vinculados al comercio internacional, la seguridad energética, el transporte industrial y las cadenas logísticas globales. En términos absolutos, la flota europea alcanza los 166,9 millones de GT en bulk carriers, 155,6 millones en portacontenedores y 126,9 millones en petroleros, consolidando su peso en los principales mercados marítimos internacionales. ECSA destaca además la fortaleza europea en segmentos especializados como offshore, ferries, dragado o transporte de vehículos, actividades que requieren un elevado nivel tecnológico y fuerte capacidad inversora. El informe considera que esta estructura diversificada refuerza el papel estratégico de Europa en ámbitos como la seguridad energética, el suministro de materias primas críticas y las redes marítimas que sostienen el 76% del comercio exterior de la Unión Europea.
Energía y materías primas críticas para Europa
Más allá del comercio, el informe de ECSA subraya el papel clave del transporte marítimo en la seguridad energética de Europa, que depende crecientemente de las importaciones marítimas de energía y materias primas, especialmente desde el inicio de la crisis energética derivada de la guerra en Ucrania y de la necesidad de diversificar suministros. Según el estudio, los armadores europeos controlan el 34% de la flota mundial de petroleros y el 32% de los LNG carriers, dos segmentos esenciales para garantizar el abastecimiento energético comunitario.
El informe destaca además la relevancia estratégica de la flota offshore europea, formada por 1.567 buques y 16,7 millones de GT, dedicada a la construcción, mantenimiento y servicio de infraestructuras energéticas marinas. ECSA recuerda que Europa lidera el desarrollo de parques eólicos offshore y que buena parte de los buques especializados necesarios para instalar y operar aerogeneradores marinos pertenece a compañías europeas. Considera que el éxito de la transición energética europea dependerá en gran medida de la disponibilidad de esta flota especializada y de la capacidad marítima para garantizar el transporte energético global.
Asimismo, el informe dedica parte de su análisis a un aspecto menos visible del transporte marítimo como es su papel en el suministro de materias primas críticas para la transición industrial y tecnológica europea. Elementos como neodimio, praseodimio, grafito natural o ferro-niobio, esenciales para baterías, motores eléctricos, aerogeneradores o paneles solares, llegan a Europa mediante bulk carriers y otros buques especializados, porocedentes de países como Brasil, Canadá, Madagascar, Mozambique o Malasia.
Europa manda en el contenedor mundial
Uno de los aspectos más relevantes del informe de ECSA es el liderazgo europeo en el transporte marítimo de contenedores, considerado el gran sistema circulatorio del comercio global. Los armadores europeos controlan el 45% de la capacidad mundial de portacontenedores, una posición dominante que convierte a Europa en uno de los principales organizadores del comercio internacional pese al crecimiento asiático.
El estudio destaca que esta posición no se limita al tráfico europeo. Las grandes navieras europeas operan redes globales que articulan buena parte de los flujos comerciales entre Asia, América, Oriente Medio y Europa. ECSA considera que esta capacidad proporciona a la Unión Europea una ventaja estratégica en términos de conectividad, resiliencia logística y autonomía comercial. El informe subraya además que la importancia del contenedor trasciende el transporte puro. La estabilidad de las cadenas de suministro industriales europeas depende directamente de la capacidad de las navieras para mantener conexiones regulares y eficientes con los grandes polos manufactureros mundiales.
La pandemia, la crisis del Mar Rojo y las tensiones geopolíticas recientes han reforzado todavía más la dimensión estratégica del sector. ECSA recuerda que el contenedor se ha convertido en una infraestructura crítica para industrias como automoción, electrónica, química, alimentación o energía. Europa mantiene además una fuerte presencia en el transporte marítimo de vehículos. Los armadores europeos controlan el 28% de la flota mundial de vehicle carriers y lideran también buena parte de los nuevos pedidos de buques sostenibles destinados a este segmento.
Para ECSA, esta posición confirma que el shipping europeo continúa ocupando un lugar central en las cadenas logísticas globales pese al crecimiento acelerado de Asia-Pacífico.